Dave Grohl tiene múltiples influencias en su formación como músico. Si bien el rock ha sido su bandera desde sus inicios, sus consumos musicales también han sido diversos, aunque muestra predilección por ciertos subgéneros.
El artista ha hablado de su amor por el rock clásico —de hecho, en Foo Fighters es el sonido que predomina—, formó parte del surgimiento del grunge e indagó en el rock alternativo cuando tocó junto a Queens of the Stone Age. Esta soltura y versatilidad para moverse entre distintos subgéneros se explica, además, por su desempeño como guitarrista, baterista y cantante.
En lo que respecta a su faceta como baterista, el estadounidense asegura que su género predilecto es el hardcore punk. Fue escuchando bandas de este estilo que encontró una fascinación por las partes de batería, incluso antes de ser un profesional del instrumento, y se trata de una música que lo influenció profundamente, algo que puede percibirse en canciones de Foo Fighters como “Wattershed” y “Stacked Actors”.
"Aprendí escuchando mis álbumes favoritos. Ponía el 2112 de Rush e intentaba tocar con Neil Peart. Pero luego, al escuchar hardcore y metal, me di cuenta de que era un deporte para bateristas. Me encantaban Earl Hudson [Bad Brains], John Wright [No Means No], Jeff Nelson [Minor Threat] y Dave Lombardo [Slayer]. Me aprendía todos sus riffs al pie de la letra. ¡Y ni siquiera tenía batería!", relató.
La canción más sofisticada según Dave Grohl
Si hablamos de otros estilos musicales, Grohl también tiene debilidad por las baladas pop, de hecho también fueron formativas. En una entrevista con Marc Maron reveló: "La música que realmente me impactó primero fue la radio AM en el coche. Era mediados de los 70, así que hablamos de Andrew Gold, Phoebe Snow, Helen Reddy, Carly Simon y 10cc; toda esa mierda de AM".
Sobre Gold, destacó particularmente la canción romántica "Never Let Her Slip Away", lanzada en 1978, que el músico escribió en torno a su relación con la actriz Laraine Newman. Si bien no fue acreditado en su momento, el tema contó con coros de Freddie Mercury y presentó una fuerte preponderancia del sonido de sintetizadores, muy popular en los años 70.
Por su parte, Grohl destacó específicamente su melodía: "El sonido del teclado es un poco, quizás, cursi, ya no es cool, pero melódicamente […] es quizás una de las canciones más sofisticadas que he escuchado en mi vida". Y remarcó: "Tienes que escucharla. Te volará la cabeza".









