En 1992, Roger Waters lanzó Amused to Death, su tercer disco solista. El músico apostó por una obra de fuerte temática social, inspirada en el libro de Neil Postman, y criticó con fuerza a los medios de comunicación. Para muchos, este disco es considerado una gran obra maestra conceptual en la carrera del ex Pink Floyd y una de las razones es la larga lista de músicos que participaron, entre ellos Jeff Beck, quien tocó la guitarra principal en muchas de las canciones.
Con motivo de la remasterización de este disco en 2015, el bajista y cantante dio una entrevista a Guitar World en la que habló del momento creativo que atravesaba cuando hizo aquel disco y también hizo referencia a su gran admiración por Beck, que creció cuando vio su desempeño en el estudio. "Todavía no sé cómo lo hace. Tiene un talento técnico increíble, algo que el resto de nosotros ni siquiera podemos imaginar. Además, tiene un oído musical excepcional", dijo.
Sobre su impactante manejo de la técnica, sumó: "Cuando tocas un armónico y luego una melodía con la palanca de vibrato, es algo realmente extraordinario de escuchar". Entre las canciones más destacadas de este álbum en las que toca Beck se encuentra "What God Wants", una composición dividida en tres partes. La guitarra de Beck tiene un papel destacado en varias de ellas, especialmente en "What God Wants, Part III", donde interpreta un potente solo.










