"Fue un fracaso total". Así describió Keith Richards sus intentos por reincorporar a Brian Jones a The Rolling Stones, poco antes de que la banda decidiera separarse del guitarrista fundador, a fines de los años 60.
Richards, el legendario guitarrista nacido en Dartford, Inglaterra, el 18 de diciembre de 1943, contó en su autobiografía Life que la relación con su otrora compañero dentro de los Stones se volvió imposible de sostener durante los últimos meses del músico en la banda.
Jones, nacido en Cheltenham, Inglaterra, el 28 de febrero de 1942, había fundado The Rolling Stones para acercarse al blues que lo apasionaba desde chico, pero para fines de esa década ya no podía sostener el ritmo de trabajo del grupo.

Un intento tras otro que terminó en la nada
"Mis intentos por traer de vuelta a Brian a foco fueron un fracaso total", aseguró Richards. "Después de eso... Hizo algunas cosas despreciables. El tipo se estaba destruyendo. Había sido un hombre fuerte, pero se estaba consumiendo".
“Tener que lidiar con sus celos, con Mick y conmigo escribiendo las canciones, cuando estás trabajando más de 300 días al año, se vuelve intolerable, y te puedes poner realmente violento por eso. Traté de ser justo con él. Pero, para ser honesto, era un poco un bastardo", sumó.
Durante la grabación de Beggars Banquet, publicado el 6 de diciembre de 1968, Jones pasó buena parte de las sesiones tirado en el sillón de la sala de control, mientras Richards se hacía cargo de la mayoría de las guitarras. Poco después, la banda sumó a Mick Taylor en su lugar.
Tras una larga batalla contra el consumo de drogas y alcohol, Jones murió el 3 de julio de 1969, poco menos de un mes después de dejar oficialmente The Rolling Stones. Cabe recordar que tenía 27 años, por lo que pasó a formar parte del infame Club de los 27.










