A lo largo de la historia de la música, hubo cientos de cantantes que se destacaron por sobre el resto, no solo por sus capacidades vocales y líricas, sino también por sus performances sobre el escenario. Sin embargo, en 2009, en diálogo con el periodista Bill Kopp, Ian Anderson señaló a Mick Jagger como el frontman con el trabajo más difícil dentro del rock, por la exigencia física que implica sostener sus shows en vivo.
"También es un trabajo duro para los intérpretes físicos, para gente como Mick Jagger", opinó el líder de Jethro Tull. "Tienes que ser sumamente respetuoso con su despliegue físico y su compromiso con lo que hace. Él, como yo, no es un cantante natural. Simplemente hace lo que hace. Pero lo hace con la misma energía y convicción que tenía a los 20 años. Y es muy difícil mantener eso también".
El músico escocés, nacido en Dunfermline el 10 de agosto de 1947, hizo esa declaración cuando Jagger ya llevaba más de cuatro décadas al frente de The Rolling Stones. Desde entonces, la banda celebró su aniversario de diamante, sacó dos discos y superó el fallecimiento de su legendario baterista, Charlie Watts, a finales de agosto de 2021, ya con 80 años.

Anderson también reconoció que comparte con Jagger esa falta de técnica vocal clásica, ya que ambos son, según su propia definición, dos frontman antes que cantantes y dependen del carisma para sostener su repertorio arriba del escenario. Sin embargo, a la hora de hablar sobre resistencia física, remarcó que Mick sigue siendo insuperable.
La leyenda del rock progresivo, que sigue tocando en vivo por Europa a sus 79 años, también contó qué revisa antes de cada show: "¿Dormiste bien la noche anterior? ¿Te levantaste temprano a la mañana? ¿Lograste relajarte lo suficiente por la tarde? Todas esas cosas van a determinar cómo estás en una noche determinada".










