Foo Fighters atravesó varios cambios de formación a lo largo de su historia. Desde 1994 hasta la actualidad, Dave Grohl tuvo que pedirle a Franz Stahl que se fuera, reemplazar a William Goldsmith en la batería y convivir con la incomodidad de que Pat Smear, uno de sus héroes musicales, entrara y saliera de la banda según sus propias ganas. Sin embargo, el ex Nirvana admitió que este último siempre perteneció al conjunto que fundó en 1994.
Smear, exguitarrista de The Germs, había formado parte de la primera formación de Foo Fighters, pero se fue al terminar The Colour and the Shape, el segundo disco de la banda, en 1997. Su lugar lo ocupó Chris Shiflett, quien con el tiempo se convirtió en un pilar del sonido del grupo. Pero cuando Pat quiso volver años después, la situación se puso incómoda. “Hubo algunas veces en que Pat casi volvió. Por lo que podía ver, Pat era simplemente alguien que quería mi trabajo”, recordó Shiflett.
Para Grohl, en cambio, no había ninguna tensión. Smear era demasiado importante para él como para dejarlo afuera, y la banda terminó siendo lo suficientemente grande como para que los dos guitarristas coexistieran. “Pat es un Foo Fighter”, afirmó. “Esté en el grupo o no, él y yo pasamos mucho tiempo juntos. Pat debería estar en la banda”. Los deseos de Grohl se hicieron realidad de manera definitiva en 2010, cuando Smear regresó a Foo Fighters para quedarse.










