No caben dudas de que The Beatles fue uno de los grupos más exitosos y queridos de toda la historia. Conforme fueron pasando los años, John Lennon, Paul McCartney, Ringo Starr y George Harrison fueron dejando atrás su look de niños inofensivos que solo tocaban canciones de amor y evolucionaron para dejar ver todo lo que tenían que ofrecerle al mundo.
Al igual que casi todo músico en solitario o grupo, los Fab Four británicos dieron sus primeros pasos intentando imitar a aquellos artistas a los que admiraban. De hecho, sus proyectos discográficos más antiguos solían contener algún que otro cover. Sin embargo, hay un artista al que no intentaron imitar: Elvis Presley.

En una entrevista publicada por Rolling Stone en enero de 1971, Lennon habló sobre “Yer Blues”, el track que los Beatles incluyeron en su disco de 1968 y que fue concebido como una parodia al blues inglés que surgió a finales de esa década. Cuando se le consultó si el tema había querido ser una parodia, Lennon comentó: “Bueno, un poco. Soy un poco cohibido; todos lo éramos, y los Beatles eran muy cohibidos con la idea de parodiar a los estadounidenses, algo que hacemos y hemos hecho”.
Acto seguido, amplió su visión sobre las frecuentes imitaciones que ocurrían por aquel entonces. “Sé que desarrollamos nuestro propio estilo, pero en cierto modo seguíamos parodiando la música estadounidense”, aceptó. “Esto es interesante: al principio, en Inglaterra, todos los grupos eran como Elvis y su grupo de apoyo, y los Beatles deliberadamente no se movían como él”.

“Esa era nuestra política porque nos parecía una estupidez y una porquería. Luego salió Mick Jagger y resucitó el ‘movimiento de mierda’, menear el trasero. Así que la gente empezó a decir que los Beatles estaban pasados de moda porque no se movían. Pero nosotros lo hacíamos de forma consciente. De jóvenes, nos movíamos, saltábamos y hacíamos todas las cosas que hacen ahora".
Y agregó: "Eso es lo que hacíamos en Hamburgo: destrozarlo todo. No fue algo que Pete Townshend inventó, es algo que se hace cuando se toca durante seis o siete horas. No hay nada más que hacer: destrozarlo todo e insultar a todo el mundo”, sentenció.









