Cuando Soundgarden empezó a despegar a fines de los 80, el panorama del rock estaba dominado por el hair metal. Por aquel entonces, bandas de la talla de Mötley Crüe, Poison y Cinderella sonaban constantemente en las radios con su mezcla de guitarras distorsionadas, letras sobre sexo y drogas y una estética que priorizaba el espectáculo por encima de cualquier otra cosa. Aunque esa fórmula podía resultar llamativa para muchos, no era el caso de Chris Cornell.
El oriundo de Seattle veía en el hair metal un género vacío, más preocupado por la imagen que por la música. De hecho, la canción “Big Dumb Sex”, incluida en el segundo álbum de Soundgarden, Louder Than Love (1989), fue una parodia directa de ese estilo: una broma sobre el tipo de letras que conjuntos como Mötley Crüe incluían en sus discos.
“Hiro Yamamoto, nuestro bajista en aquel entonces, odiaba ese tema”, aseguró el guitarrista Kim Thayil en una oportunidad. “Pensaba que era un cliché total del rock and roll. Intentamos explicarle que la canción se burlaba de ese mismo rock. Estábamos hartos de los grupos que se andaban con rodeos, usando eufemismos y metáforas para referirse al acto sexual".
Fue por su rechazo hacia el hair metal que, cuando Soundgarden lanzó Badmotorfinger en octubre de 1991, quiso que fuera la antítesis de lo que hacían esas bandas que no eran de su agrado. De hecho, Cornell dijo en una entrevista con Revolver: “Si tomas los kimonos, el contoneo de caderas y el espectáculo de luces de Led Zeppelin en lugar de la sección rítmica y las canciones, la arruinaste".
"O sea, Jimmy Page solía usar chalecos de rombos, tocaba la guitarra con un arco y era satanista; eso es muchísimo más cool que sus pantalones acampanados con dragones. Es bastante simple, pero nadie lo entendió. Así que, para el mundo del rock, Badmotorfinger fue el primer clásico del metal intelectual”, sentenció.









