Cuando los Traveling Wilburys empezaron a tomar forma en 1988, George Harrison tenía en mente un proyecto que reuniera a amigos más que a estrellas mundiales. Bob Dylan, Roy Orbison, Tom Petty y Jeff Lynne completaban el más que envidiable elenco de este grupo con cinco guitarristas rítmicos que se juntaban a grabar. Pero cuando Orbison murió en diciembre de ese año, el segundo álbum de la banda se grabó en 1990 como cuarteto, con colaboraciones puntuales de músicos externos.
Uno de los privilegiados que fue invitado a participar del proyecto fue Gary Moore, el guitarrista nacido en Belfast que había pasado por bandas como Skid Row y Thin Lizzy, además de desarrollar una carrera en solitario. La conexión con Harrison era simple: Moore era su vecino y los dos se habían cruzado suficientes veces como para que el ex Beatle lo escuchara tocar en contextos informales. Esa experiencia fue la que lo convenció de invitarlo a grabar el solo de "She's My Baby" en Traveling Wilburys Vol. 3, el segundo álbum de la banda, publicado en 1990.
Después de presenciar las habilidades de Moore en diversas oportunidades, Harrison tenía la sensación de que su talento no había llegado a su máxima expresión. De hecho, en una entrevista fue claro al respecto: "Creo que es uno de los mejores guitarristas. No creo que, por sus discos, eso haya quedado del todo claro, pero tuve el privilegio de verlo tocar en una habitación pequeña y es increíble. Empezó en el heavy metal y ahora está haciendo heavy blues. Hay más en él que una gran pila de amplificadores".
Cabe recordar que en 1990, el mismo año de Traveling Wilburys Vol. 3, Moore lanzó Still Got the Blues, el disco que finalmente le dio la visibilidad que merecía. Además, el track que le da nombre al álbum se convirtió en una de las piezas de blues rock más celebradas de la década de los 90 y terminó siendo lo que muchos recuerdan de su carrera. El músico falleció el 6 de febrero de 2011 en Estepona, España, a causa de un ataque cardíaco.










