George Harrison fue uno de esos guitarristas que siempre parecía encontrar la nota exacta, la que mejor servía a la canción en la que estaba trabajando. Sin embargo, hubo algunos casos en los que quedó insatisfecho con sus propias interpretaciones. Tal fue el caso de su solo en "Gimme Some Truth", el track del álbum Imagine (1971), de John Lennon, con el que nunca llegó a estar totalmente conforme.
La canción fue escrita por Lennon como una declaración política directa contra la hipocresía y las mentiras de los poderosos. El ex-Beatle la describió como su respuesta al estado del mundo en ese momento, y terminó convirtiéndose en una de las composiciones más combativas de su carrera solista. Para la grabación, Harrison fue convocado como guitarrista, algo que, en ese contexto pos-Beatles, no era un gesto menor.

El problema de Harrison era técnico. Por entonces, todavía estaba aprendiendo a tocar la guitarra slide, una técnica que había empezado a explorar durante su trabajo junto a Delaney and Bonnie, en el período entre las últimas sesiones de los Beatles. Los primeros demos de All Things Must Pass, su disco de 1970, ya mostraban a Harrison en pleno proceso de dominar ese recurso, pero cuando llegó al estudio para grabar "Gimme Some Truth" ese aprendizaje todavía seguía en curso.
El resultado fue un solo que el propio Lennon valoró, pero que Harrison no terminó de sentir como suyo. En el box set del álbum, Lennon dice: "Me gusta el track porque suena bien. George hace un solo afilado con su dedo de acero. No está demasiado orgulloso de él, pero a mí me gusta". La diferencia de pareceres dice mucho sobre los estándares que el guitarrista se imponía a sí mismo.










