Cuando The Beatles ya eran un fenómeno cultural, Eric Clapton estaba construyendo su propia trayectoria como uno de los guitarristas más importantes de todos los tiempos. En un punto los caminos de ambos se cruzaron y fue así como dio comienzo una relación un tanto compleja: de admiración por su talento, sí, pero también de una distancia que quedó expresada en una de las declaraciones más curiosas del violero sobre el cuarteto de Liverpool.
Clapton siempre fue un músico obsesionado con los fundamentos del blues. Desde sus tiempos con The Yardbirds, rechazó el camino fácil de dar a luz canciones para aparecer en las listas de éxitos. Por ese motivo, Clapton, que consideraba a los Beatles como “demasiado pop”, aseguró que no quería parecerse a ellos. “No quería ser como ellos en absoluto. Desde mis primeras memorias, eso era demasiado pop para mí. Para cuando aparecieron, estaba profundamente inmerso en el hardcore blues y me estaba convirtiendo en un purista muy rápido”.
Esas diferencias de encarar la música no implicaban un desprecio por el talento del cuarteto. De hecho, Clapton colaboró con los Beatles, por ejemplo con John Lennon, con quien escribió "Cold Turkey", un tema que el resto del grupo rechazó y terminó convirtiéndose en un single de Plastic Ono Band.









