Durante la primera mitad de la década de los 60, Gran Bretaña vivió uno de los momentos más fuertes y prolíficos de la historia de la música popular. Conjuntos como The Beatles, The Rolling Stones y The Who habían invertido el orden natural de las cosas: eran bandas inglesas conquistando el mercado norteamericano, y no al revés, como había ocurrido en los años anteriores. Ese fenómeno, bautizado como la Invasión Británica, dejó a la industria musical norteamericana en una posición un tanto incómoda.
La respuesta de Estados Unidos fue intentar devolver el golpe. Por eso, varias bandas cruzaron el Atlántico con la intención de conquistar al público inglés, con resultados dispares. Y, en ese contexto, The Byrds se convirtieron en el caso más llamativo de una gira que salió mal, no por culpa de su música, sino por una decisión de su promotor.
La "respuesta americana a The Beatles"
Graham Nash lo recordó en una entrevista con Goldmine Magazine mientras repasaba su historia con The Hollies, la banda de Mánchester que también había sido parte de la Invasión Británica. En ese diálogo, el oriundo de Blackpool, Lancashire, relató cómo, hacia el final de su tiempo con esa banda, conoció a David Crosby, guitarrista de The Byrds, quien para entonces ya había pisado el Viejo Continente.
"Había estado en Inglaterra con The Byrds", contó Nash. "El promotor los estaba presentando como 'la respuesta americana a los Beatles', lo que hizo enojar a mucha gente en Inglaterra, así que fue una gira bastante tensa". Por ese entonces, Gran Bretaña disfrutaba con orgullo de su momento cultural, y el hecho de que una banda norteamericana llegara a reclamar la corona que ellos mismos habían construido no era bien recibido.
Cabe destacar que la calidad de The Byrds no estaba en cuestión. Sin embargo, eso no era suficiente para el público británico cuando se los comparaba con los Fab Four. Tiempo después, Nash y Crosby unirían sus caminos junto al de Stephen Stills para formar Crosby, Stills & Nash, a los que luego se sumaría un tal Neil Young.









