Brian Eno es un productor, compositor y pionero del ambient y la electrónica que se ganó un estatus de peso pesado dentro del cuarto arte. Es por eso que, cada vez que habla, no queda más que prestar atención y tomar nota, como cuando dio a conocer cuál era, según su óptica, una de las mejores canciones de todos los tiempos.
En una entrevista con Uncut de 2005, Eno habló sobre Rolf Harris, quien se destacó por crear su propio instrumento, al que llamó wobble board, así como también por tocar otros poco usuales como el didyeridú (un tubo de madera tradicional de los pueblos aborígenes australianos) y el estilófono (un instrumento musical compuesto en un teclado analógico de bolsillo que funciona con un lápiz óptico).
En aquel diálogo, el británico afirmó: “Creo que, si Rolf [Harris] va a ser recordado, no será por su estilófono sino por ‘Sun Arise’. Esa es una de las grandes grabaciones”. La canción fue producida por el mismísimo George Martin, se lanzó en 1962, e incorpora elementos del folk australiano y de la música aborigen, junto con instrumentos poco habituales y una tabla rítmica repetitiva que remite a lo ritual.
El track le llamó la atención a muchos artistas que hicieron sus covers como Alice Cooper, Alien Sex Fiend, The Godfathers y la dupla Robert Plant y Jimmy Page. Sin embargo, el resto de la obra de Harris no tuvo el mismo efecto en Eno: “No estoy convencido de que Rolf influyera más en el desarrollo de la música electrónica que, por ejemplo, Kraftwerk”.









