Cuando Aerosmith lanzó su álbum debut el 5 de enero de 1973, la recepción de la crítica fue tibia y el veredicto, casi unánime: la banda de Boston parecía poco más que una copia barata de los Rolling Stones. Y lo cierto es que la comparación era difícil de esquivar: Steven Tyler se movía en el escenario como Mick Jagger, Joe Perry tenía una actitud similar a la de Keith Richards y el grupo entero había sido profundamente influenciado por el blues eléctrico que Sus Majestades Satánicas habían popularizado durante la década anterior.
Las comparaciones llegaron a oídos del propio Jagger, quien en una oportunidad fue consultado sobre el tema y no dudó en catalogar a sus colegas del otro lado del Atlántico como "basura, una auténtica basura". Aun así, tuvo buenas palabras para Tyler: "El cantante es un tipo bastante simpático, la verdad. Es casi demasiado dulce... ¿Qué se le puede hacer? ¿Darle un puñetazo en la boca?". Sin embargo, en ese debut se incluyó una canción que no encajaba en ninguna comparación posible con los Stones: "Dream On", la power ballad que Tyler compuso cuando tenía apenas 17 o 18 años.

Una canción inspirada en las críticas
"La música de 'Dream On' fue escrita originalmente en un piano vertical Steinway de la sala de estar de Trow-Rico Lodge, en Sunapee, quizás cuatro años antes de que Aerosmith siquiera comenzara", contó Tyler. "Un día me di cuenta de que había estado tocando demasiado en do, así que pasé a fa. Cuando sos chico, fa es lo mejor. Cuando escribí 'Dream On', me pregunté: '¿De dónde vino esto?'".
Sin embargo, admitió que el tema resumía la sensación que le provocaron las constantes críticas. "Trata sobre el ansia de ser alguien: soñar hasta que tus sueños se hagan realidad", dijo Tyler al hablar de la canción. "Resume la mierda que tienes que aguantar cuando estás en una banda nueva. La mayoría de los críticos destrozaron nuestro primer álbum y dijeron que estábamos plagiando a los Stones. Eso es un buen indicador de mi enfado con la prensa, que todavía conservo".









