Joe Perry construyó su reputación como uno de los guitarristas más influyentes del rock norteamericano como miembro de Aerosmith, la banda oriunda de Boston que durante más de cinco décadas fue sinónimo del hard rock de más alta calidad. Pero durante su etapa de formación tenía sus propios ídolos: Jimmy Page y Jeff Beck.
Los dos exintegrantes de The Yardbirds representaban para Perry lo más alto a lo que un guitarrista podía aspirar. En una entrevista con Q Magazine a principios de los años 2000, fue muy claro al hablar de sus influencias: "Los primeros cuatro discos de Led Zeppelin los tengo que tener conmigo en todo momento. Los dos primeros álbumes de Beck y los últimos de los Yardbirds son fundamentales para mí: material descabellado, experimental. Y debo haber comprado el álbum Blues Breakers, de John Mayall, veinte veces. Si tienes suficientes copias, nunca lo pierdes".
Aerosmith tocó en vivo con ambos guitarristas en distintos momentos de su carrera. Page los acompañó en el festival Monsters of Rock, en Donington Park, en 1990. Beck, en cambio, los visitó en los años 70, durante uno de los primeros momentos en que la banda empezaba a consolidarse. "Fue en los 70 que Jeff subió con nosotros y tocó 'Train Kept A-Rollin'. Fue increíble, pero por supuesto que estaba intimidado: ¡es un maldito genio! ¡Es Mozart, así de brillante!".









