La música permite infinitas posibilidades. Las canciones se convierten en ámbitos de experimentación y allí podemos utilizar la lírica, el ritmo, la melodía y la armonía para apuntar a las estructuras más clásicas, guiarnos por la lógica de estrofas y estribillos o, tal vez, desafiar los prototipos al extremo.
Uno de los aspectos que un compositor puede transgredir es el de la duración de una canción, y así lo vemos en temas como “Her Majesty”, de The Beatles, “I Am Crazy”, de Thundercat, y “Happy Holidays, You Bastard”, de Blink-182, entre otros que no llegan a durar un minuto. Pero el récord mundial de la canción más corta pertenece a la banda de grindcore Napalm Death.
Este tema fue publicado en 1989 dentro del álbum Scum y tiene una duración de 1,316 segundos, por lo que prácticamente no llegamos a escuchar nada más que un grito y un machaque de guitarra y batería. La letra reza —aunque no sea perceptible para el oyente—: “You suffer, but why?” (“Tú sufres, pero ¿por qué?”).
Justin Broadrick dijo en el libro Precious Metal: Decibel Presents the Stories Behind 25 Extreme Metal Masterpieces: “‘You Suffer’ fue en gran parte una broma, una canción de un segundo. Totalmente retrasado. Es ridículo, pero fue hilarante. Tocamos esa canción delante de 30 chicos, como cada fin de semana. Tocamos esa canción 30 veces. Fue una risa”.
Napalm Death interpretó este tema en vivo en varias oportunidades; incluso desarrollaron un videoclip en el marco del aniversario número 20 y así demostraron que una canción también puede volverse icónica por su apabullante brevedad, que nos lleva a darle play una y otra vez para lograr captar su contenido.
La canción más corta en ser número uno
“What Do You Want” de Adam Faith, una canción de un minuto y 38 segundos, se convirtió en el tema más corto en alcanzar el número uno. La canción, de pop melódico, se mantuvo durante tres semanas en la cima del ranking del Reino Unido en 1959 —el año de su lanzamiento— y permaneció un total de 19 semanas en la lista.









