El 11 de febrero de 1963, The Beatles se sumergieron en una maratónica jornada de grabación de 12 horas para su álbum debut, Please Please Me, en los estudios de EMI en Londres. La sesión había sido diseñada de esa manera a propósito, ya que el productor George Martin quería terminar el disco en un solo día para reducir costos. Como era de esperar, al final de aquella exhaustiva jornada, las gargantas de Paul McCartney, Ringo Starr y George Harrison estaban destrozadas, y la de John Lennon, que venía con un resfrío, estaba casi completamente ida.

La canción que quedaba por inmortalizar era "Twist and Shout", una versión del tema original de los Top Notes que la banda inglesa había decidido dejar para el último momento, precisamente porque exigía que Lennon diera todo de sí vocalmente. El ingeniero de sonido Norman Smith recordó el momento con precisión: "Para ese entonces todas sus gargantas estaban irritadas, ya que habían pasado doce horas desde que empezamos a trabajar. La de John, en particular, estaba casi completamente ida, así que realmente teníamos que lograrlo a la primera".

"Los Beatles estaban en el piso del estudio y nosotros en la cabina de control", recordó Smith. "John chupó un par de pastillas Zubes, hizo un poco de gárgaras con leche y arrancamos". Aunque Martin recordó haber hecho dos tomas, solo se conserva la primera. Esa única toma es la que terminó en el disco, con la voz de Lennon sonando como si dejara la vida en cada nota.

“La última canción casi me mata”, recordó Lennon más tarde. “Mi voz no volvió a ser la misma durante mucho tiempo. Cada vez que tragaba era como papel de lija. Siempre me avergoncé profundamente de eso, porque podía cantarla mejor, pero ahora no me molesta. Se nota que solo soy un tipo frenético haciendo lo mejor que puedo”. El tema encabezó el lado B de Please Please Me y se convirtió en una de las canciones más icónicas del catálogo del grupo.

Twist And Shout (Remastered 2009)
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