En la historia del rock moderno, David Bowie y Mick Jagger son dos de los máximos exponentes y referencias. Lejos de simplemente compartir su pasión por la música, ambos tuvieron una relación que fue a la vez de respeto, rivalidad creativa y complicidad. De hecho, tanto uno como el otro surgieron en la escena británica de los años 60 y 70, cada uno con una personalidad artística muy marcada, y aunque a menudo se admiraban entre sí, también había un componente competitivo en cómo veían la música.
Mientras que el Duque Blanco era famoso por reinventarse constantemente y empujar los límites de su arte de manera recurrente, el líder de The Rolling Stones se aferraba al rock and roll clásico. Es por eso que, en alguna que otra oportunidad, Bowie intentó molestar a Jagger, tal y como lo reconoció Alan Parker, un reconocido guitarrista y compositor inglés.
Conocido por ser parte de bandas como Blue Mink, The Congregation y CCS, así como por sus múltiples colaboraciones, Parker pudo contribuir en algunas de las canciones que Bowie incluyó en Diamond Dogs, su octavo proyecto discográfico editado el 24 de mayo de 1974. Las pistas fueron “1984” y “Rebel Rebel”, un tema que, según le confesó David, escribió para fastidiar a Jagger.
En una entrevista con Uncut allá por febrero del 2014, el violero y sesionista recordó: “[David] dijo: ‘Tengo este riff, y es un poco a lo Rolling Stones. Solo quiero hacer enojar un poco a Mick’. Pasé entre tres cuartos de hora y una hora con él trabajando en el riff de guitarra. Casi lo tenía listo, pero no del todo, hasta que lo terminamos y dijo: ‘Oh, mejor hacemos un intermedio…’. Así que escribió algo para esa parte y lo sumó a la pista. Después de eso, se fue a pulir la letra. Y con eso terminamos la canción”.









