Pocas canciones en la historia del rock esconden una historia tan llamativa como "Layla". Publicada en 1970 por Derek and the Dominos, la canción se volvió conocida por su inconfundible riff de guitarra, pero también por la historia personal que la inspiró.
Detrás de uno de los mayores clásicos de Eric Clapton se encontraba la obsesión que el guitarrista sentía por Pattie Boyd, quien por entonces estaba casada con su gran amigo George Harrison. Considerado uno de los guitarristas más influyentes de todos los tiempos, con "Layla" Clapton presentó una confesión abierta de un amor no correspondido.

El inicio del romance
La historia comenzó a mediados de los años 60. Durante el rodaje de la película A Hard Day's Night, Harrison conoció a Boyd, una de las modelos más reconocidas del Swinging London. Ambos se casaron en 1966 y pronto se convirtieron en una de las parejas más célebres de la escena británica.
Por aquellos años, Harrison y Clapton habían construido una gran amistad. El exintegrante de Cream participó como guitarrista invitado en "While My Guitar Gently Weeps", una de las canciones más celebradas del Álbum blanco, mientras que Harrison le devolvió el favor tocando la guitarra rítmica en "Badge", uno de los últimos éxitos de Cream. Sin embargo, en medio de esa cercanía comenzó a crecer el enamoramiento de Clapton por Boyd.

La declaración
Lejos de ocultar sus sentimientos, el músico decidió expresarlos de todas las maneras posibles. Además de escribirle cartas confesándole su amor, encontró en la música el vehículo ideal para transmitir lo que sentía.
Así nació "Layla", una composición escrita junto al baterista Jim Gordon, cuyo título está inspirado en Layla y Majnun, un clásico poema persa del siglo XII escrito por Nezami: la historia de un joven que enloquece al no poder casarse con la mujer que ama, obligada por su familia a unirse con otro hombre.
Con la canción terminada, Clapton quiso que Boyd la escuchara antes que nadie. Según recordó la propia modelo en su autobiografía Wonderful Tonight: George Harrison, Eric Clapton, and Me, ambos se encontraron en secreto en un departamento de South Kensington.

Allí, el guitarrista reprodujo la grabación mientras observaba atentamente su reacción:
"Clapton me había pedido que fuera porque quería que escuchase algo nuevo. Encendió el grabador, subió el volumen y sonó la canción más potente que jamás escuché. Era 'Layla'; trataba sobre un hombre que cae enamorado perdidamente de una mujer que lo quiere, pero no está disponible. Me la hizo escuchar dos o tres veces, mientras miraba mi cara, para ver mis reacciones. Mi primer pensamiento fue que todo el mundo me iba a reconocer".
Aun así, la estrategia no tuvo un resultado inmediato. Pattie continuó junto a Harrison durante varios años más y la pareja recién se divorció en 1977. Dos años después, finalmente, Boyd y Clapton contrajeron matrimonio. Lejos de cualquier resentimiento, Harrison asistió a la ceremonia acompañado por Paul McCartney y Ringo Starr, en una muestra del vínculo que, pese a todo, logró mantenerse entre los músicos.
"Layla" fue incluida en Layla and Other Assorted Love Songs, el único álbum de estudio de Derek and the Dominos, la banda que Clapton formó tras la disolución de Cream. Integrado por Carl Radle, Bobby Whitlock y Gordon, el grupo contó además con la participación especial de Duane Allman, cuya guitarra slide terminó convirtiéndose en uno de los grandes sellos de la grabación.










