Slash creció escuchando rock clásico y aprendiendo de los grandes maestros desde su habitación. Su técnica, sus composiciones y su mística sobre el escenario se construyeron sobre los cimientos de bandas como Led Zeppelin, Black Sabbath y Aerosmith. En lo que respecta a esta última, hay una producción por la que se sintió especialmente atraído: Rocks, cuarto álbum del grupo que vio la luz en 1976.
Sobre esta obra y una composición en particular, el guitarrista expresó en una entrevista recogida por Far Out Magazine: "Hay una canción de Aerosmith llamada 'Nobody's Fault' del disco Rocks. Fue uno de los temas que, cuando empecé a tocar la guitarra... ese disco, ese álbum en particular, el momento en que lo escuché, tuvo mucho que ver con cómo llegué hasta aquí".

El emblemático integrante de Guns N' Roses agregó sobre el track: "Y probablemente fue una de las canciones de hard rock más potentes, muy representativa de los años 70 y muy representativa de Aerosmith en ese momento. No era pesada como Black Sabbath; no era 'heavy metal, heavy metal', pero seguía siendo una canción de hard rock muy contundente. Y por eso siempre me encantó".
Sin embargo, a la hora de elegir entre las mejores composiciones del siglo XX —como hizo para Rolling Stone en 2004—, Slash se inclinó por otra pieza del mismo LP: "Back in the Saddle". Lo cierto es que este tema superó a clásicos como "The Ocean" de Led Zeppelin y "Helter Skelter" de The Beatles en su lista personal. Se trata de una obra de hard rock cercana al heavy metal que, además de ser la elegida para abrir el álbum, destaca por ser una de las propuestas más pesadas de Aerosmith.
La canción que más influenció a Slash
Para Slash, "Whole Lotta Love" de Led Zeppelin fue completamente reveladora en su juventud. En una entrevista de 2019 con Raised on Radio reveló: “Hay una canción que, incluso antes de que saliera el disco de Aerosmith, Rocks, definitivamente tuvo una gran influencia en mí. Quiero decir, no tenía ninguna aspiración de ser músico. Pero realmente amé la música durante toda mi infancia”. De hecho, no fue solamente este tema sino el disco completo Led Zeppelin II lo que volvió loco al guitarrista.









