Billy Gibbons es uno de los guitarristas más grandes e influyentes del rock. El líder de ZZ Top es conocido por su fusión de blues, rock clásico y hard rock, además de su gran virtuosismo con la guitarra y su capacidad para crear riffs inolvidables que, generalmente, suelen dotar de identidad a las canciones, incluso más que la melodía ejecutada por la voz.
Por eso, en una entrevista con la serie de televisión Front And Center, se sometió a la difícil tarea de listar sus riffs favoritos de ZZ Top. En este top 3, Gibbons se inclinó por algunas de sus canciones más conocidas y por los riffs más reconocibles.
"La Grange"
Este es uno de los riffs más icónicos del trío porque, además de ser pegadizo e invitar al público a bailar, resume a la perfección su estilo musical. Bajo la estética del blues rock texano, el guitarrista fusiona el uso de dedos y púa, mientras sostiene un ritmo más que atractivo que luego deriva en un imponente solo. Este riff de guitarra le valió a ZZ Top una demanda por plagio por parte de Bernie Besman, compositor del tema de 1948 "Boogie Chillen'". Si bien la justicia determinó que ese tema era de dominio público y no aplicó cargos a la banda, el propio Gibbons reconoció la influencia.
"Tush"
En este single de 1975, Gibbons utiliza una base blusera para elevarla hacia un sonido y una cadencia más cercanos al hard rock; de hecho, ha sido versionada por Iron Maiden, Joan Jett y Whitesnake, entre otros artistas. El comienzo del tema, marcado por este riff, convierte a este elemento en uno de los más distintivos y recordables, con el que la banda logra imprimir su estilo de raíz blusera sumándole la identidad propia de los años 70.
"Just Got Paid"
Perteneciente al segundo álbum de la banda, este tema reúne elementos de jazz, blues, country y hard rock. El riff de guitarra se presenta como un leitmotiv que se repite a lo largo de las estrofas, formando una suerte de colchón melódico que termina siendo la base distintiva del tema para luego dar lugar a un solo de guitarra. El sonido elegido es pesado, al igual que su sostén a lo largo de toda la canción a través de un ritmo contundente, lo que ha convertido a este riff en uno de los más reconocibles de la carrera de Gibbons.












