Fito Páez cumple 63 años. En medio de una serie de conciertos íntimos que está ofreciendo en su ciudad natal, Rosario, hoy se presentará gratis en el Monumento a la Bandera para repasar una carrera que puede resumirse en una lista interminable de hits, en la continuación y ampliación del legado de Charly García y Luis Alberto Spinetta y en una sensibilidad compositiva única.
A continuación, repasamos los 5 mejores discos de Fito Páez.
5. Circo Beat (1994)
Atravesado por el menemismo y por una revisión de la historia personal, este disco contiene la nostalgia de la infancia en temas como "Normal 1" y "Tema de Piluso", el despertar de la adolescencia en "Lo que el viento nunca se llevó" y la rebeldía del rock and roll en la canción que da nombre al álbum. El disco fue creado por contrato con la discográfica luego del éxito rotundo de El amor después del amor y, en un principio, para Páez fue una obligación, aunque terminó convirtiéndose en uno de sus mejores trabajos.
4. Giros (1985)
En su segundo álbum de estudio, el rosarino ya demostró su versatilidad para los géneros musicales y su sobresaliente talento compositivo. Con poco más de 20 años se reveló como uno de los artistas más llamativos de su generación, recogiendo aspectos folclóricos en canciones como "DLG" y "Yo vengo a ofrecer mi corazón", y también del tango en la canción que da nombre al disco. Breve y ecléctico, es uno de los trabajos más diversos y contundentes de toda su carrera.
3. El amor después del amor (1992)
El disco más vendido del rock nacional, el álbum inspirado en la relación amorosa con Cecilia Roth, el trabajo repleto de hits y el que consagra a Páez como un artista masivo y popular. De hecho, en 2022 volvió a grabarlo completo con nuevas versiones de estas canciones eternas que forman parte del ADN argentino. "Brillante sobre el mic", "Un vestido y un amor", "La rueda mágica" o "Tumbas de la gloria" son algunas de las canciones que se vuelven infaltables en cualquier recital y cuya letra podría corear cualquier argentino.
2. Abre (1999)
En este álbum, Páez logra un nivel de sofisticación tanto compositiva como sonora que venía gestándose en discos anteriores, pero que aquí florece con fuerza. El folclore vuelve a aparecer en temas como "Tu sonrisa inolvidable" y el jazz se hace presente en "Dos en la ciudad" y "Torre de cristal". Grabado en Nueva York, el álbum cuenta con presencia de vientos que aportan una nueva elegancia a la música de Páez, mientras que el rock sigue presente en temas como "Es solo una cuestión de actitud".
1. Ciudad de pobres corazones (1987)
Signado por la tragedia personal del asesinato de sus tías, el músico compone un disco rabioso, oscuro, con potentes influencias de Prince y logra una obra pop aunque under. Desde el terror de la introducción "Pompa Bye Bye" hasta el relato también de horror en "Ámbar violeta", el disco también se da lugar para melodías brillosas como "De 1920" (dedicado a sus tías) y "Track track", luego versionada por Os Paralamas do Sucesso.









