Aunque es uno de los guitarristas más influyentes del rock, tanto por su trabajo con Led Zeppelin como por su papel fundamental en la evolución de la guitarra eléctrica, Jimmy Page también pasó por momentos complicados sobre el escenario, especialmente en los primeros días de la banda. Antes de que rompieran todos los récords de asistencia en estadios alrededor del mundo, enfrentaron shows que no solo fueron incómodos, sino que también se convirtieron en experiencias directamente peligrosas.
Una de ellas ocurrió en un recital en Filadelfia, en el que Led Zeppelin se encontró con una audiencia fuera de control y con violencia física justo delante del escenario. La historia fue contada por Page en conversaciones con el escritor William S. Burroughs. En su relato, Jimmy dijo que no solo detestaba tocar en la ciudad, sino que el ambiente fue uno de los peores que le tocó vivir en su vida, al punto de que se sintió físicamente mal al presenciar lo que ocurrió.
“Alguien vino al frente del escenario para tomar una foto o algo así, y obviamente alguien dijo: ‘Vete de aquí’. Y él no se movió. Luego otra persona cruzó la barrera, y después otra, y otra, y otra, y todos se amontonaron encima. Podías ver los puños contra esa persona. Lo arrastraron por el pelo. Lo estaban pateando”, dijo. Page estuvo a nada de meterse en el pleito y usar su guitarra Gibson como arma. Sin embargo, se detuvo porque su instrumento tenía dos mástiles y, de romperlo, hubiera tenido que esperar para que la marca hiciera uno nuevo.









