Brian May es una leyenda y, como cualquier artista de su grandeza, no suele repartir elogios a la ligera. El guitarrista, nacido el 19 de julio de 1947 en Hampton, Middlesx, salió del anonimato y se convirtió en toda una referencia de las seis cuerdas gracias a su trabajo con Queen. Sin embargo, eso no le impide destacar a algunos de sus colegas de vez en cuando, tal como lo hizo con Nuno Bettencourt.
El guitarrista se hizo conocido como el cerebro instrumental de Extreme, la banda de hard rock que tuvo su momento de mayor exposición a principios de los años 90 con temas como "More Than Words" y "Hole Hearted". Pero, para quienes seguían de cerca el mundo de la guitarra, Bettencourt era mucho más que un simple violero: era un técnico de nivel extraordinario, con una capacidad de improvisación que parecía jugar en otra liga respecto del resto de sus contemporáneos.

"Nuno es escandaloso"
May y Bettencourt se cruzaron en un momento muy particular: el tributo a Freddie Mercury realizado en el estadio de Wembley en abril de 1992, pocos meses después de la muerte del cantante. Para ese evento, Extreme fue una de las bandas invitadas y, cuando Nuno subió al escenario, Brian se quedó sin palabras.
"Nuno es escandaloso", admitió May tiempo después. "Tocamos juntos muchas veces y pasamos mucho tiempo juntos. Pero sus solos… ¡Más allá de toda creencia! Nuno está muy subestimado, yo diría. Es uno de los grandes. Uno de los mejores guitarristas vivos, yo diría".
La admiración fue recíproca, ya que Bettencourt señaló el solo de "Good Company", de May, como uno de sus momentos musicales preferidos. En los últimos años, además, siguió ligado al universo de Queen a través de su participación en nuevos proyectos de la banda.










