Categorías: Indie Ayer
| Publicado
08/06/2020

Cómo "Eight Miles High" de The Byrds se volvió la primera canción de rock psicodélico

Analizamos el legado que tuvo la clásica canción de la banda estadounidense.

The Byrds en 1965 - Foto: Michael Ochs

Hacia finales de 1965, The Byrds se encontraba entre el éxito y la transición. El éxito se debía al impacto de su reversión de la canción original de Bob Dylan, “Mr. Tambourine Man”. Esta interpretación abrió el camino para el definitivo paso del folk eléctrico hacia el rock de guitarras que dominaría la época. Meses después del lanzamiento de The Byrds, Dylan terminaría de romper con su pasado folk con “Like a Rolling Stone”.

Por otro lado, las tensiones dentro de la banda comenzaban a acumularse, debido a la fuerte lucha de personalidades que se producía entre Gene Clark, Roger McGuinn y David Crosby. La historia de “Eight Miles High” tiene su origen en la competencia artística que se daba dentro de The Byrds por ese entonces, y en la necesidad que sentía la banda de explorar nuevos sonidos y géneros musicales.

La historia comienza una madrugada en un hotel de Missouri. Luego de una acalorada discusión con Brian Jones, miembro fundador de The Rolling Stones, Gene Clark escribió el primer boceto de la canción en su habitación. Inspirado en el diálogo con Brian sobre sexo, drogas y rock, la tituló inicialmente con el nombre de “Sex Miles High”.

The Byrds estaba compartiendo una gira junto a The Rolling Stones. En una parada del viaje, David Crosby encontró a un viejo amigo que le pasó el álbum Impressions de John Coltrane. Aprovechando unas cintas de cassette vírgenes que tenía, grabó de un lado el álbum de Coltrane y del otro In London del músico y gurú indio Ravi Shankar. Estos dos discos tendrían una gran influencia en el futuro artístico de The Byrds y en el desarrollo de la música de ese entonces. Día y noche, la banda escuchaba ambas grabaciones que dejarían fascinados a Roger McGuinn y David Crosby.

Por su parte, McGuinn ya había demostrado su curiosidad por la música oriental en los arreglos que había escrito en la canción “The Bells of Rhymey”. El propio George Harrison admitiría más tarde que esta canción sirvió de inspiración para componer “If I Needed Someone”, incluida en el sexto álbum de The BeatlesRubber Soul. La particular forma que tenía McGuinn de comprender las armonías y melodías, producto de su pasado tocando el bajo, y el uso de una guitarra Telecaster de 12 cuerdas, fueron claves en la idea de concebir el inicio de “Eight Miles High” como si se tratara de una pieza de free jazz. La guitarra intenta emular el sonido de la trompeta de Coltrane en la canción “India”, pero agregando la mística y el clima que puede encontrarse en canciones de Shankar como “Raga Handswami”.

En su primer tour por Gran Bretaña hacia finales de ese año, The Byrds terminó de definir las imágenes y sensaciones que transmite la letra de la canción. La ingesta de LSD, el miedo a volar, el aterrizaje luego de un viaje de miles de millas de distancia, la niebla y oscuridad de Londres, serían imágenes claves que McGuinn y Crosby utilizarían para complementar el boceto original de Clark. Un claro reflejo de esta experiencia londinense quedaría marcado en la letra “Eight miles high/And when you touch down/You'll find that it's stranger than known” ("Ocho millas elevado, y cuando aterrizás, lo encontrarás todo más extraño que conocido").

De regreso de su gira británica, la banda comenzó a ensayar la canción. Decidieron cambiar el nombre inicial que Clark propuso por “Eight Miles High”, en una clara referencia a “Eight Days a Week” de The Beatles. En diciembre grabaron una primera versión de la canción que terminó siendo rechazada por Columbia, ya que la discográfica no tenía propiedad sobre el estudio de grabación. La versión final se grabó finalmente en enero de 1966 y se publicó en marzo de 1966.

"Eight Miles High" representa un quiebre definitivo en la manera de comprender la producción y la música de los años 60. El fraseo de bajo que abre la canción inauguró una nueva forma de comprender la base rítmica de la música pop, que sería clave en el devenir musical y conceptual de la futura sonoridad psicodélica. Su influencia puede notarse en canciones claves de la primera oleada de música psicodélica como “White Rabbit” de Jefferson Airplane o “Arnold Layne” de Pink Floyd.

En síntesis, “Eight Miles High” representa el inicio de un punto de no retorno y quiebre para la cultura rock. La manera en que amplió el universo musical de ese entonces, uniendo la música oriental con el free jazz, llevó a otro nivel la producción y el sonido de la época. También modificó e impactó en el paradigma musical de bandas históricas como The Beatles, The Rolling Stones, y The Beach Boys. Incluso los rastros de su impacto y su exploración sonora pueden encontrarse en la actualidad, en canciones como “Let it Happen” de Tame Impala.