La primera mitad de 2026 volvió a demostrar el gran momento creativo que atraviesa la música argentina. Entre debuts contundentes, regresos esperados y artistas que expandieron los límites de sus propios proyectos, los discos publicados durante estos meses ofrecieron un panorama tan diverso como estimulante. Lejos de responder a una única tendencia, cada uno encontró una forma particular de dialogar con el presente desde su propio lenguaje.

Esta selección reúne diez álbumes que, por distintos motivos, sobresalieron en lo que va del año. No pretende establecer un ranking, sino destacar aquellas obras que lograron trascender la novedad del lanzamiento para convertirse en escuchas recurrentes, discos que amplían la conversación sobre el presente de la música argentina y que merecen seguir sonando mucho después de su estreno.

Bestia Bebé - Yendo rápido a ningún lugar

Primavera Labels / Laptra

Tapa de Yendo rápido a ningún lugar, disco de Bestia Bebé

Pocas bandas saben darle una dimensión épica a lo cotidiano como Bestia Bebé. Yendo rápido hacia ningún lugar, su nuevo álbum de estudio, va incluso un paso más allá: propone una reflexión honesta, íntima y, por momentos, profundamente tierna sobre el paso del tiempo, la vida y las transformaciones que trae consigo. Lo que salió bien, lo que salió mal y todo lo aprendido en el camino conviven en un repertorio que evita la nostalgia complaciente para abrazar el presente.

Más que revisar los años dorados, el disco celebra lo vivido a través de diez canciones que amplían el horizonte sonoro del grupo con teclados, baterías electrónicas y samples, sin resignar el humor, la chispa ni el pulso guitarrero que siempre distinguieron a la banda de Boedo. El resultado encuentra a Bestia Bebé reconectando con ese magnetismo tan particular que la convirtió en una de las propuestas más entrañables del rock independiente argentino. - Lucas Santomero

Camionero - Pruebas de contacto

El Patio / Tradición Records

Tapa de Pruebas de contacto, disco de Camionero

Camionero está en su mejor momento, y Pruebas de contacto es la confirmación de ese crecimiento. El tercer álbum de estudio del dúo integrado por Joan Manuel Pardo y Santiago Luis los encuentra en un punto de madurez artística, con una producción limpia y minuciosa que nunca sacrifica el carácter sucio, terrenal y rocanrolero que definió sus trabajos anteriores.

La química entre ambos se cristaliza aquí en composiciones más complejas y texturadas, que siguen colocando en primer plano las guitarras filosas y galopantes de Joan, acompañadas por una voz cada vez más protagónica y distintiva. La poética callejera que construyeron desde sus inicios permanece intacta, desplegada en una narrativa cercana y abstracta que encuentra belleza en lo cotidiano y atraviesa los distintos climas del disco: desde la asfixia y la urgencia de “Botón de pánico”, pasando por el guiño ricotero y pícaro de “Una última oferta”, hasta la melancolía serena de “Catedrales”. Todo en Pruebas de contacto transmite la sensación de estar frente a un clásico de época. - Lucas Santomero

Comevidrio - Lobotomía gratis

Independiente

Tapa de Lobotomía gratis, disco de Comevidrio

Violento, irónico y abrasivo: apenas alcanzan esos adjetivos para describir a Comevidrio. El dúo integrado por Octavio y Catalina encontró la forma de convertir el ruido en un lenguaje propio y de retratar un presente donde el cinismo, la apatía y la pose parecen ocupar cada vez más espacio. Su álbum debut, Lobotomía gratis, construye una identidad que canaliza ese malestar en canciones endemoniadas, capaces de transformar la tensión cotidiana en una explosión colectiva.

No lo voy a devolver”, “Kerosene” y “Chicos cool” son apenas una muestra de una propuesta que avanza sin levantar el pie del acelerador. Entre el humor ácido y la distorsión, una escritura filosa y una interpretación visceral, cada estallido encuentra un nuevo impulso. Con este debut, Comevidrio irrumpe en la escena independiente con la contundencia de una banda decidida a llamar la atención. Tienen con qué. - Juampa Barbero

Elena - Nuevos años locos

Independiente

Tapa de Nuevos años locos, disco de Elena

Ocho canciones breves y relajadas, una espontaneidad lúdica y una liviandad melódica atraviesan el debut solista de Elena Radicotti. En este trabajo, la bajista, tecladista y cantante de Isla Mujeres demuestra que es posible retratar una época sin caer en grandilocuencias. La primera canción deja entrever esa intención al son de “todos piensan que me burlo como un chico, pero solamente soy una más de mi generación”. A continuación, el tema que da título al disco, junto a Fonso, profundiza esa idea con una sutil referencia a “los locos años veinte”, donde la velocidad aniquila la voluntad, trazando un paralelismo entre la actualidad y el siglo pasado. Al comenzar la segunda mitad del álbum, “Hundirme en la arena” desacelera el pulso y da paso a un tramo más introspectivo que desemboca en un cierre conmovedor con la dupla formada por “Pleitesía”, junto a Lu Pieck, y “Redimirte”, dos canciones que muestran las dos facetas de Elena: el sosiego reflexivo y el dinamismo irónico. - Delfina Montagna

Lisa María - Lisa María

Hora Cero Records

Tapa de Lisa María, disco de Lisa María

Tras una metamorfosis que la llevó de DJ a compositora, Lisa Cerati condensa lo más jugoso de ambas facetas en su debut solista. Sus líneas de bajo protagónicas conservan parte de su linaje funk, mientras que su experiencia en la música electrónica se manifiesta a través de los sintetizadores. Ambos elementos contrastan con una voz y algunas intervenciones de guitarra que aportan delicadeza, de las que “A mi nube” es el mejor ejemplo. La tensión pop de “Demente” y “Lava Flow” sirve de puente hacia pasajes más experimentales, como “Selva”, una canción ralentizada y atmosférica, o la apertura orquestal de “Bonsai”. “Paso lento” y “De perfil” recuperan el pulso para desembocar en un cierre en el que Capri remixea “(Solo aire)”, el primer tema del disco, otorgándole una contundente sensación de circularidad. - Delfina Montagna

Lu Glass - En la ribera de la noche plutónica

Puddle Label

Tapa de En la ribera de la noche plutónica, disco de Lu Glass

Si el mundo se divide entre personas diurnas y nocturnas, Lu Glass pertenece sin dudas al segundo grupo. En la noche de la ribera plutónica, el segundo álbum de su proyecto -producido junto a Antü Filardi Sabín y editado por el sello alemán Puddle Label- encuentra su imaginario en las horas donde la ciudad se vuelve espectro.

El título del disco proviene de “El cuervo”, de Edgar Allan Poe. En el célebre poema, el ave llega desde la ribera plutónica, un territorio asociado al inframundo. Glass toma esa referencia literaria para construir un universo propio, como si fuera una vampira porteña que, en plena madrugada, canaliza voces e ideas provenientes de otra época. Ese diálogo con el pasado atraviesa todo el álbum: además de Poe, las canciones incorporan versos de la poeta modernista Mina Loy y los hacen convivir con sintetizadores y texturas etéreas. En ese paisaje de sombras, el desamor deja de ser una experiencia íntima para convertirse en una presencia que acecha cada habitación. Como un fantasma que nunca termina de irse y que Lu Glass, en lugar de exorcizar, invita a bailar. - Rodrigo Piedra

Saramalacara - Mataderos

Interscope

Tapa de Mataderos, disco de Saramalacara

A veces hace falta alejarse para entender qué cosas vale la pena conservar. En Mataderos, Saramalacara convierte esa búsqueda en el eje de un disco donde el barrio deja de ser un escenario para transformarse en una forma de mirar el mundo. Grabado en Los Ángeles junto a algunos de los productores más codiciados del trap y el cloud rap, y editado por Interscope Records, el álbum mantiene los pies sobre el asfalto que vio crecer a la artista. La proyección internacional del proyecto nunca desplaza su verdadero centro: una mirada profundamente atravesada por las raíces, la memoria y la nostalgia.

Rodeada de pistolas y ametralladoras, Saramalacara entiende que una imagen también puede hacer ruido. Ese imaginario refuerza el carácter de una artista que dispara referencias con la misma contundencia que sus canciones. Beats etéreos, atmósferas densas y una interpretación que oscila entre la fragilidad y la determinación sostienen un álbum pensado tanto para hacer temblar los graves como para llorar en silencio. En ese cruce entre balas de utilería y producción de vanguardia, el verdadero impacto sigue siendo su voz. Saramalacara no necesita cambiar de código: le alcanza con exportar su esquina para demostrar que la pertenencia sigue siendo su mejor calibre. - Juampa Barbero

Six Sex - Ultra

Dale Play Records

Tapa de Ultra, disco de Six Sex

Six Sex entiende el exceso como un lenguaje. En Ultra, su primer álbum, la artista argentina lleva cada decisión al extremo: los beats golpean con la intensidad de una rave interminable; los sintetizadores mutan entre el electroclash, el techno, el dembow y el trap; mientras su voz atraviesa cada canción con una actitud desafiante que convierte el deseo, el humor y la provocación en parte de un mismo universo. A lo largo de sus 16 tracks, Francisca Cuello encuentra la cohesión precisamente en hacer que todo parezca al borde del desborde, sin perder nunca el control.

Ese equilibrio entre el caos calculado y una producción meticulosa es lo que convierte a Ultra en un debut tan estimulante. Six Sex juega con los códigos de la música electrónica y la cultura club para construir un personaje magnético que encuentra en el hedonismo su estado natural, mientras cada cambio de ritmo y cada giro estético expanden un universo tan impredecible como adictivo. Si Ultra deja algo en claro es que Six Sex ya juega con reglas propias. - Juampa Barbero

Sueter7 - Todo salió bien en la sencilla Villa Quién

1/4 Compañía Discográfica

Tapa de Todo salió bien en la sencilla villa Quién, disco de Sueter7

En una época en la que imperan el revival y la nostalgia, el primer disco de larga duración del proyecto Sueter7 logra no parecerse demasiado a nada. Su singular trama está urdida por un sonido lo-fi que recuerda a esos videos de dos horas para relajarse, con glitches que desembocan de forma repentina en estallidos y una voz que suena, al mismo tiempo, orgánica y computarizada, combinando instrumentación digital y tradicional en una síntesis hecha a medida. A lo largo de sus ocho canciones, Esteban Herrera, el músico oriundo de Guernica que opera bajo este alias, demuestra una notable habilidad para construir climas que llevan del sosiego al estallido casi sin que el oyente lo advierta. Así, la calma de “Enero cuervo” desemboca con naturalidad en el costado más agitado y punk del disco con el cierre de “Todo salió bien”. - Delfina Montagna

Tomates en Verano - El color del mar

Casa del Puente Discos

Tapa de El color del mar, disco de Tomates en Verano

Hay algo profundamente seductor en la oscuridad: en su inmensidad, en su profundidad y en los misterios que resguarda. Tomates en Verano construyó su identidad alrededor de ese imaginario, y las canciones de El color del mar son una nueva inmersión en ese universo. Producido por el británico Graham Sutton, el quinto álbum de estudio del trío profundiza la estética dark y shoegaze que caracteriza a la banda, desplegando un paisaje de guitarras envolventes, atmósferas densas y una tensión permanente entre la melancolía desgarradora y la intensidad emocional.

Como un banco de niebla que avanza cubriéndolo todo a su paso, las canciones exponen conflictos internos y paisajes afectivos palpables. Con una sensibilidad que nunca pierde de vista el detalle, el grupo transforma esas emociones en una experiencia inmersiva que consolida a El color del mar como una de las obras más logradas y ambiciosas del trío marplatense. - Lucas Santomero

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