Un día como hoy, pero hace 30 años, y mientras el auge del grunge llegaba a su ocaso, Beck Hansen pateó el tablero y presentó un disco que rápidamente se transformaría en una pieza de fundamental influencia para todo lo que vendría después: Odelay.
El músico de Los Ángeles, que dos años antes había salido del anonimato gracias a Mellow Gold y al éxito impensado de "Loser", presentó su quinto disco de estudio como una obra de apariencia desprolija y casi nihilista que, en realidad, escondía una construcción minuciosa y sumamente elaborada.
A 30 años de su lanzamiento, el álbum sigue siendo objeto de relecturas y anécdotas. Repasamos cinco curiosidades sobre su creación.
1. Iba a ser un disco completamente diferente
Las sesiones que dieron origen a Odelay empezaron en 1994 como un proyecto muy diferente al que finalmente vio la luz: era acústico, sobrio y cargado de melancolía. Ese tono respondía a una serie de tragedias personales que Beck había atravesado en el último tiempo, entre ellas la muerte de su abuelo, el artista Al Hansen, figura ligada al movimiento Fluxus.
Aquellas grabaciones, realizadas junto a los productores de Bong Load, Tom Rothrock y Rob Schnapf, dieron como resultado canciones escuetas y melancólicas, muy alejadas del tono festivo que terminaría caracterizando a Odelay. De ese período solo sobrevivieron temas como "Ramshackle", "Feather in Your Cap" y "Brother".
Parte de este material encontraría su lugar recién dos años más tarde en Mutations, disco producido por Nigel Godrich —quien poco antes había estado al frente de OK Computer, de Radiohead— y que marcó el regreso del músico a un registro más acústico.
2. Los Dust Brothers cambiaron el rumbo del álbum
El quiebre definitivo en la dirección musical del disco llegó cuando Beck decidió dejar de trabajar con Rothrock y Schnapf para sumar a The Dust Brothers, el dúo conformado por John King y Mike Simpson. Su nombre ya era una referencia en la escena por su trabajo en Paul's Boutique, el segundo disco de Beastie Boys, además de sus colaboraciones con Tone Loc.
El estilo de producción del dúo, mucho más ligado al hip hop y de carácter notablemente más alegre, fue el que terminó de moldear la identidad de Odelay: una producción más limpia y luminosa que la de Mellow Gold, aunque sin abandonar del todo la estética lo-fi que había caracterizado al Beck de los primeros años. En el proceso también participaron Mario Caldato Jr., productor habitual de Beastie Boys, y Brian Paulson.
3. Una colección de samples de procedencia diversa
Apoyado en breakbeats, samples y en toda la tecnología disponible en esa época, Beck construyó un conjunto de canciones que combinaban fragmentos de grabaciones de artistas tan dispares como MC5 (de cuyo tema "I Can Only Give You Everything" se tomó un sample), el percusionista Pretty Purdie (con "Song for Aretha"), Edgar Winter, Joe Thomas y Mike Millius, además de bandas como Them, Sly and the Family Stone y The Frogs. Esa amalgama de sonidos, sumada a estilos como el folk, el country, el hip hop, el lounge, el punk, el garage y el noise rock, dio forma a canciones como "Devils Haircut", "Hotwax", "Lord Only Knows" y "Minus".
4. El origen de su título
Existen versiones contrapuestas sobre el título del álbum. Una de ellas sostiene que originalmente iba a llamarse Órale, como homenaje a amigos mexicanos de Beck, y que un error durante la impresión del disco obligó a modificarlo por Odelay. La palabra, de hecho, es repetida en el outro de "Lord Only Knows", el tercer tema del LP.
Otra versión, atribuida al músico Stephen Malkmus, de Pavement, plantea que el título funciona en realidad como un juego de palabras con "Oh Delay" ("ah, la demora"), en alusión al tiempo que demandó completar la grabación, que se extendió por casi dos años y llegó a incluir un total de 30 canciones, de las cuales finalmente se seleccionaron 13 para integrar la versión final del disco.
5. Una tapa elegida casi por azar
La tapa del disco muestra a un komondor, una raza de perro de origen húngaro bastante rara, mientras salta un obstáculo. Fue sugerida por la entonces novia de Beck, en un momento en que el propio músico se mostraba indeciso y sin una definición sobre el arte de su nuevo disco. La foto fue elegida casi por descarte, ante la falta de otras alternativas convincentes.
Por otro lado, la tipografía utilizada en la portada fue seleccionada por un empleado de la propia discográfica, ajeno por completo al proceso creativo del álbum. El disco terminó vendiendo más de dos millones de copias en Estados Unidos, fue certificado platino en el Reino Unido y obtuvo el Grammy al Mejor Álbum de Música Alternativa en 1997, además del premio a la Mejor Interpretación Vocal de Rock Masculina por "Where It's At".














