Hace un par de días te contábamos que el rapero Tekashi 6ix9ine había sido arrestado por agentes federales por cargos de extorsión y portación ilegal de armas, motivos que podrían llevarlo a pasar un mínimo de 32 años en la cárcel con posibilidad de cadena perpetua.

Además, el artista, cuyo nombre real es Daniel Hernandez, fue señalado por su afiliación con una pandilla de neoyorquina llamada Nine Trey Bloods, la cual es presuntamente responsable de varios robos a mano armada y tiroteos ocurridos este año.

Con 6ix9ine todavía detenido en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn debido a que se le negó la libertad condicional por medio de una determinación del juez que preside el caso, su abogado, Lance Lazzaro, emitió un comunicado en el que afirmó que “Hernández es completamente inocente de todos los cargos que se le imputan” y en el cual aseguró:

“Un artista que porta una ‘imagen de gángster’ para promocionar su música no lo convierte en miembro de una asociación”.

“El señor Hernández se convirtió en víctima de esta asociación y más tarde tomó medidas despidiendo empleados y denunciando públicamente a esta gente a través de un programa matutino”, continúa la declaración de Lazzaro, haciendo referencia al hecho de que su cliente despidió a su “equipo completo” (tal y como 6ix9ine comentó en un posteo de Instagram) después de afirmar que le habían robado.

Posteriormente, el rapero apareció en el programa The Breakfast Club de la estación de radio de New York, Power 105, para explicar su decisión y se distanció públicamente de los hombres con los que sería acusado días más tarde.

“Luego se hicieron amenazas contra su vida, lo que hizo que este caso se presentara de inmediato”, concluyó el escrito del abogado.