Arraigo se prepara para despedir Crioyo, su último álbum de estudio publicado en 2025. Signado por una identidad que combina folklore, rock y metal, el grupo profundiza una búsqueda musical centrada en las raíces argentinas y latinoamericanas, a partir del cruce entre ritmos tradicionales y sonoridades pesadas.
Formada en 2004 en la Ciudad de Buenos Aires, Arraigo construyó un sonido propio a partir de la integración de géneros como la chacarera, la zamba, el candombe, el chamamé, el tango, la murga, la vidala y el carnavalito con elementos del rock y el metal.
Es por ese motivo que su música se presenta como un crisol de influencias del folklore, como Mercedes Sosa, Horacio Guarany y José Larralde, junto con bandas como Almafuerte, Hermética, La Renga, Divididos y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

Editado en 2025, Crioyo representa una nueva etapa en la trayectoria del grupo y profundiza esa convergencia de estilos para abordar la identidad cultural argentina contemporánea. El álbum se inscribe en una corriente que busca expandir las cadencias del folklore y explorar sus posibilidades de encuentro con otros géneros de la música popular argentina.
A lo largo de sus ocho canciones, el álbum fusiona las bases rítmicas y la distorsión del heavy metal y el metal progresivo con instrumentos tradicionales de la región y la música folclórica. Esto se puede ver en canciones como "Tierra adentro", "Zamba para despertar" o "Zamba del carnaval", su versión del clásico de Gustavo "Cuchi" Leguizamón.
Es por ese motivo que a lo largo del tracklist conviven la instrumentación eléctrica con elementos como el bombo legüero, el charango, el acordeón y violines, aplicados sobre estructuras de zamba, chamamé y candombe.









