Foto: Matías Casal

Aunque le pese a algunos miembros del público o incluso a músicos como Jack White, los celulares hace tiempo se convirtieron en un elemento más del paisaje de los conciertos y eventos de música. Aún así, un festival escocés prohibió el uso de este tipo de dispositivos instando a los asistentes a realmente empaparse en la actuación de los artistas.

Se trata del FLY Open Air Festival, un evento de electrónica que se realizó en Edimburgo el fin de semana y cuya organización dispuso de ocho mil compartimientos especiales pedidos desde Estados Unidos en los que los asistentes debían almacenar sus celulares para retirarlos recién después de que finalizara la actividad.

Al respecto de este asunto que generó detractores y adeptos, Tom Ketley, director del festival, le dijo al diario británico Metro:

«No irías al cine y verías la película a través de tu teléfono, por lo que no veo cómo esto es diferente. La música dance se está volviendo más popular dentro de la cultura juvenil, y cada vez más y más jóvenes se están volviendo adictos a sus teléfonos. Significa que la gente está viendo todo el show a través de sus pantallas.»

«Sentimos que no había otra manera de hacer esto que no sea tomar una acción bastante drástica. Si pegás stickers sobre las cámaras de las personas, simplemente las quitan», agregó.

Cabe destacar que esta es la primera vez que un festival del Reino Unido prohibió los teléfonos en cualquier medida. Ketley dice que la medida no es solo para los usuarios de los dispositivos, sino también para quienes los rodean: «Cuando salís a bailar, lo último que querés es una linterna que brilla en tu cara. Quiero que la gente viva el momento y disfrute de la música.»