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08/10/2021

Jabones con sonido, la peculiar idea del DJ francés Flagalova

Estos jabones de divertidos diseños vienen con envoltorios con códigos QR que al escanearlos llevan al usuario a una lista de canciones inéditas. Conocé más acá.

El sector de la música ha sido, sin dudas, uno de los más golpeados durante la pandemia. Los músicos y músicas, bandas, djs y diferentes trabajadores de la industria se han visto en la necesidad de reinventarse y crear nuevas alternativas para sobrevivir sin dejar de lado su profesión, lo que inevitablemente incrementó la creatividad.

Así es que el dj francés Flagalova llegó a la idea de Soapy Sounds, jabones que no solo sirven para su uso habitual sino que contienen música original. "La pandemia ha impactado negativamente en mi carrera, que lleva más de un año pausada", explicó el artista a HuffPost, hablando de cuál fue el puntapié para crear esta novedosa propuesta.

Estos jabones de divertidos diseños estéticos tienen un valor de 10 euros y vienen en su versión de arándano y cereza, té verde y mandarina o limón y lavanda. Para escuchar la música del dj, el envoltorio trae un código QR que al escanearlo nos encontramos con canciones inéditas que no han pasado por las plataformas de streaming. "Vendrían a ser mini EPs de una duración estimada de siete minutos. O sea, lo que tarda en promedio la gente en pegarse una ducha", agregó Flagalova.

Así, el artista apuntó a un momento muy particular en el que muchas personas eligen escuchar música: "Está siendo bien interesante crear bandas sonoras atmosféricas, especialmente pensadas para el baño, dando una nueva dimensión a la idea de escucha íntima". Además, este enlace obtenido por el código QR se irá actualizando, por lo que los usuarios podrán tener música nueva con frecuencia.

Lo cierto es que la música es una compañía especial para muchos momentos de la vida cotidiana y el baño puede ser una de ellas. Lo interesante de la propuesta del dj parisino fue que unió un elemento clave de la pandemia (el jabón) con el placer, por lo que esto nació "del simple hecho de que probablemente nunca antes nos habíamos lavado las manos tantas veces, ni con tanto esmero, como en este último tiempo".