Este domingo, Argentina cayó por 1-0 ante España en la final del Mundial, con un gol de Ferran Torres convertido a los 106 minutos de partido. El resultado generó numerosas repercusiones en las redes sociales, con reacciones de músicos, actores y otras figuras del ambiente artístico internacional. Entre ellas, la de Patti Smith.
Una vez finalizado el partido, la artista estadounidense publicó una historia de Instagram —que eliminó minutos después— en la que felicitaba a Lamine Yamal con una imagen generada por inteligencia artificial del delantero español sosteniendo una kufiya, el pañuelo tradicional de Oriente Medio convertido en símbolo de identidad y resistencia palestina.
Junto a la imagen, Smith lo celebró describiéndolo como "los buenos", dándole también una carga simbólica de triunfo para el pueblo palestino. La publicación fue interpretada por parte del público argentino como una ofensa, ya que la frase daba a entender, por contraposición, que del otro lado se encontraban "los malos". Ante la repercusión, la cantautora borró el posteo poco después.

La reacción de los seguidores argentinos
La publicación cosechó numerosas respuestas de seguidores argentinos. "Si te alegra lo de España, está bien. Pero no compres la narrativa de que ellos son 'los buenos' y la contrastes con la horrible campaña que se llevó adelante contra nosotros en Argentina, como si fuéramos el enemigo", le replicó una usuaria en otra publicación que la artista compartió en su feed, también realizada con inteligencia artificial. Allí también señaló que el país "lleva la bandera palestina" pese a atravesar una situación económica cada vez más compleja y "enfrentar incluso a nuestro propio presidente".
Otros usuarios trazaron un paralelismo entre el reclamo histórico argentino por la soberanía de las Islas Malvinas —ocupadas por el Reino Unido desde 1833— y el reclamo palestino de autodeterminación en los territorios ocupados por Israel desde 1967. El tema había vuelto a instalarse en la agenda internacional luego de que la selección argentina desplegara una bandera con la leyenda "Las Malvinas son argentinas" al finalizar su partido ante Inglaterra.
Por otro lado, algunos seguidores recordaron que Argentina reconoció al Estado de Palestina en diciembre de 2010, tomando como referencia las fronteras de 1967, mientras que España lo hizo recién en 2024, y pese a que el gobierno del presidente Javier Milei cambió esta postura y votó en contra del reconocimiento del Estado palestino en las Naciones Unidas. "España tardó 15 años en acercarse a eso", escribió un usuario.
Finalmente, también hubo quienes le recordaron a Smith el pasado colonial español en el continente americano, que se extendió durante casi tres siglos. "España colonizó nuestras tierras durante casi 280 años, exterminando a buena parte de su población originaria. Sé que es más fácil sumarse a una tendencia de internet que estudiar la historia", concluyó otra seguidora.
Desde su publicación, hace ya más de 12 horas, Smith editó el posteo en varias ocasiones, cambiando tanto la imagen como el texto que la acompaña. "Esto es una lección de humildad. Gracias, 19. Felicitaciones, España", reza el pie de foto actual, dedicado a Yamal.
Una campaña anti-Argentina
Otros comentarios apuntaron contra lo que definieron como una campaña de desprestigio hacia Argentina en redes sociales, en la que se acusó al país de racismo por la composición de su plantel. "Habrá que analizar cómo influencers, trolls de Twitter y celebridades se sumaron, de la nada, a esta ola de odio injustificado y sorprendente hacia Argentina, un país que históricamente ha recibido oleadas de inmigración, promovido la diversidad y garantizado servicios y derechos gratuitos para todas las minorías", expresó otra seguidora.
En ese sentido, durante el partido, el actor Samuel L. Jackson había publicado una imagen en la que instaba a las personas negras a no alentar a la selección argentina, a la que calificó como uno de los países "más racistas del mundo". El posteo incluía una foto del personaje que Jackson interpretó en Django sin cadenas —un esclavo afroamericano que había internalizado el racismo de su dueño, el francófilo Calvin Candie— vistiendo la camiseta argentina.









