Uno de los miembros más antiguos de Nick Cave & The Bad Seeds, el pianista, organista y vocalista Conway Savage, falleció en la noche de ayer domingo 2 de septiembre de 2018 a sus 58 años.

Según reportan medios como Pitchfork, el veterano músico fue sometido a una cirugía para extirpar un tumor ubicado en su cerebro durante 2017. A causa de ello, no pudo participar de la mayoría del tour promocional del más reciente álbum de la banda liderada por Nick Cave, titulado Skeleton Tree. Lo cierto es que Conway finalmente murió como consecuencia de ese tumor.

Acerca de su doloroso deceso, la aludida formación australiana que pronto visitará Buenos Aires, le dedicó un comunicado en su web que dice:

“Integrante de Bad Seeds durante casi treinta años, Conway fue el hilo anárquico que recorrió las actuaciones en vivo del grupo. Era muy apreciado por todos, miembros de la banda y fanáticos por igual. Irascible, divertido, aterrador, sentimental, cálido, gentil, mordaz, honesto, genuino; era todas estas cosas y literalmente ‘tenía el don de una voz dorada’, alto, dulce y generoso de alma. En una noche de borrachera, a las cuatro de la mañana, en el bar de un hotel de Colonia, Conway se sentó a tocar el piano y cantó Streets of Laredo para nosotros, con su estilo dulce y melancólico, y paró el mundo por un instante. No había un ojo seco en la casa. Adiós a Conway, no hay un ojo seco en la casa”.

Savage nació el 27 de julio de 1960 en Victoria, Australia, y desde muy joven aprendió a tocar el piano. En los ’80 llegó a ser parte de bandas de country como Happy Orphans, Feral Dinosaurs y Dust on the Bible. Después entabló amistad con Cave e ingresó a Bad Seed y con ese proyecto grabó siete álbumes, aunque también colaboró más adelante con otros artistas como Suzie Higgie. En el 2000, Conway lanzó un disco en formato solista, denominado Nothing Broken, a través de su propio sello llamado Beheaded Communications.

Sin dudas, llegó a ser una de las figuras más importantes de la escena rockera de su país. Te invitamos a honrarlo escuchando una de sus creaciones.