No todas las películas que se estrenan en el cine llegan a sumarse al catálogo de Netflix, pero las que sí lo hacen es después de algunos meses (mínimo) entre el momento en el que se estrenan en las salas y su incorporación al listado de títulos del gigante del streaming.

Este tiempo de espera entre el debut de un film y su llegada a Netflix es motivo de debate entre los estudios de cine, quienes se apegan al funcionamiento actual de la industria, y la compañía de Los Gatos, California, la cual apuesta por acortar el lapso entre el estreno tradicional en salas y el lanzamiento en video on demand y servicios de streaming.

Sobre esta disputa de pensamientos opinó Ted Sarandos, Director de Contenido de Netflix, quien está seguro de que su sistema puede coexistir con el del cine tradicional y acusó a los estudios de ser demasiado conservadores y anticuados, actitudes que, según Sarandos, perjudica a la industria y termina dando como resultado el alejamiento del público de films que podrían interesados en ver.

“Han desconectado a la gente de las películas, en cierto modo”, afirmó el nacido en Phoenix, Arizona, en la UBS Global Media and Communication Conference que se desarrolló en New York City.

“No creo que sea muy adaptado al consumidor hacer que, los que no viven cerca de un cine, esperen seis u ocho meses para ver una cinta”.

“No niego que ir al cine a ver una película sea una experiencia genial. No creo que emocionalmente sea una experiencia diferente a ver un film en Netflix. Es una experiencia física diferente, por supuesto”, argumentó Sarandos de 54 años.

Sin embargo, Netflix está “tratando de encontrar maneras de reunirse en el medio” con los exhibidores, dijo Sarandos, citando a los contendientes Roma, Bird Box y The Ballad of Buster Scruggs, todos los cuales han tenido algunas semanas en los cines antes de debut en la plataforma.

Para proyecciones especiales de títulos como Roma, la nueva película de Alfonso Cuarón, Ted dijo que “probablemente el 80% de las personas en las salas también sean suscriptores de Netflix”, lo que demuestra que el aumento de las incorporaciones en Netflix y la procedencia del cine teatral “no se excluyen mutuamente”.

Cuando las actrices y actores piden que sus trabajos se presenten en los cines, Sarandos dijo: “Creo que es una forma de decir: ‘Quiero que mi película esté en la cultura. Quiero que la gente hable sobre mi trabajo mientras espera en Starbucks’”.