Un nuevo bar abrió sus puertas en Palermo y los melómanos no van a querer quedarse afuera. Roman Kissa Bar, ubicado en Gurruchaga 1916, llegó inspirado en los kissa bars japoneses (espacios dedicados a la escucha atenta de vinilos) y propone un ambiente enfocado en el sonido de alta fidelidad, el silencio y una propuesta de coctelería y cocina de vanguardia.
Concebido por Luis Lenkiewicz, este proyecto fusiona la filosofía zen de los kissaten con un sistema de audio analógico de primer nivel. Diseñado por la arquitecta Olivia Lenkiewicz, tiene capacidad para solo 18 personas y su interior -revestido en madera y materiales acústicos-, funciona como una caja de resonancia. Además, cuenta con un sistema de audio de alta fidelidad que enriquece la experiencia sonora y visual.
Sobre la elección de este concepto tan popular en otros países, Lenkiewicz comentó:
"Admiro la seriedad con la que los jazz kissa japoneses (y algunos otros en el mundo) tratan algo que acá solemos desnaturalizar: escuchar música. En estos espacios la música es protagonista y la escucha es consciente. Hay una narrativa sonora que envuelve. El volumen llena el espacio sin incomodar. El equipo y la acústica importan de verdad".
Sobre la experiencia colectiva que supone un lugar de escucha atenta, Lenkiewicz declaró: "También hay algo menos evidente y mucho más difícil: el respeto por el otro. Al conversar, al ocupar el espacio, al compartir el tiempo. Ese respeto fortalece la experiencia colectiva por sobre la individual. Parece básico, pero en nuestra cultura no lo es".
"El otro punto es la ausencia de show. El selector es importante, pero no es el centro —completó Lenkiewicz—. Así, la música, la barra y la cocina no compiten por atención: fluyen. No hay ansiedad por rotar gente. Todo conspira para que te quedes y escuches, tomes algo bien hecho, comas algo rico y salgas un poco más tranquilo de lo que entraste. Ese ritual, trasladado a la vorágine de una ciudad como Buenos Aires, termina siendo un acto claramente contracultural."

Comida y coctelería inspirada en Oriente
Roman tiene una propuesta gastronómica que combina técnica contemporánea y alma asiática en un menú que cruza lo vegetal y lo umami con platos -y platitos- pensados para compartir. El asesoramiento fue de Facundo Olabarrieta y Agustin Biondi, mientras que la cocina está liderada por Mercedes Femenia.

La coctelería de autor, inspirada en Oriente y clásicos reinterpretados, fue desarrollada bajo la guía de Fede Cuco y ejecutada por el bartender Álvaro Rosales. Además, una cuidada selección de vinos y whiskies —incluidos algunos japoneses— acompañan el espíritu del lugar.

La música, un viaje íntimo para los comensales
La música en Roman Kissa Bar cuenta con una curaduría cálida y orgánica. Quienes decidan pasar una velada especial allí van a escuchar desde Miles Davis e Isao Suzuki hasta Brian Eno y The Future Sound of London; desde Curtis Mayfield, Massive Attack y Portishead hasta De La Soul, Guru y Joao Donato.
Además, también tendrán una dosis de rock nacional con Charly, Spinetta y Sumo. "Las únicas reglas reales son que exista un relato musical, con canciones que no superen los 110-115 bpm, soporten el silencio alrededor y valga la pena escucharlas de principio a fin", sentenció Luis.










