Rosalía acaba de finalizar la gira mundial de Lux, su más reciente disco, el cual representó un verdadero deleite para el público de diferentes países. Allí se encontraron con un espectáculo conceptual y de alto nivel en el que la artista mostró sus dotes para la danza clásica, el canto lírico y el desempeño en diferentes idiomas.
De todos modos, según la visión de la artista, un álbum se termina una vez que sale al mundo. A diferencia de otros colegas, confesó que no vuelve a escuchar sus trabajos una vez publicados. Así lo declaró en CBS Sunday Morning, cuando le preguntaron si cambiaría aspectos de su obra más reciente: "Nunca escucho mis discos".
Por un lado, admitió que modificaría algunos elementos, como la mezcla, pero agregó que su decisión de no volver a escucharlos responde a que "no tiene sentido". Según su punto de vista: "Lo he creado para compartirlo, para dejarlo fluir. ¿Para qué volver a escucharlo? Sería una tortura". Asimismo, aclaró que no encuentra un placer particular en regresar a una obra ya creada.
Al referirse específicamente a la mezcla final de este álbum, reconoció que, una vez terminado, sintió arrepentimiento sobre ciertos detalles, como el volumen de los violines en algunas secciones o incluso su interpretación vocal, al considerar que podría haber grabado una mejor toma.
La impresionante presentación de Rosalía en Saturday Night Live
El pasado sábado 10 de octubre, Rosalía volvió a presentarse en Saturday Night Live con dos interpretaciones de canciones de Lux, su cuarto álbum de estudio. La artista española interpretó "Reliquia" sobre las puntas de sus pies, con una puesta en escena inspirada en el ballet clásico, y presentó "Magnolias" en un escenario con lluvia artificial.
En su primera aparición, Rosalía vistió un tutú negro y se quedó prácticamente inmóvil durante los casi cuatro minutos de "Reliquia", mientras sostenía la interpretación sobre las puntas de sus pies. Hacia el final, un grupo de bailarines se incorporó a la escena para acompañar el cierre.
Para "Magnolias", el tema que cierra su último disco de estudio, la cantante optó por una propuesta diferente. Vestida de blanco, interpretó la canción bajo una lluvia artificial que terminó por empaparla, en una actuación que combinó la interpretación vocal con un despliegue visual de carácter teatral.









