La guerra entre la familia Osbourne y Roger Waters parece no tener fin. Sharon Osbourne reveló que estuvo a punto de enviarle una caja con heces al exlíder de Pink Floyd, después de que este descalificara públicamente a Ozzy poco después de su muerte.
Todo empezó cuando Waters participó en el podcast The Independent Ink y aseguró que nunca fue fan ni de Ozzy ni de Black Sabbath. "Estuvo en la TV cientos de años con su idiotez y tonterías. No me importa Black Sabbath, nunca me importó", declaró. Incluso desestimó la figura del músico burlándose de sus anécdotas arriba del escenario.
Como era de esperarse, estas declaraciones provocaron la respuesta inmediata de Jack Osbourne -hijo de Ozzy-, quien describió a Waters como "patético y fuera de contacto con la realidad”, agregando: "Mi padre siempre pensó que eras un idiota. Gracias por probar que tenía razón”.

El plan de Sharon que no se llevó a cabo
Sharon retomó la ofensiva en el podcast The Osbournes, donde lo tildó de "irrelevante", "enfermo de la cabeza" y "sin gracia", e incluso celebró el lanzamiento de una nueva remera oficial de Ozzy que muestra al músico orinando sobre un muro que parodia la tapa de The Wall. Pero la viuda y mánager del ícono del metal confesó que consideró ir más lejos.
En el programa Piers Morgan Uncensored, Sharon reveló que estuvo a punto de enviarle una caja con heces humanas dentro de un estuche de Tiffany. "Él no es querido, es un pasado de moda. Su grandeza no duró. No pudo hacer buena música solo”, lanzó. También recordó el vestuario que Waters usó en 2023 -acusado de parecerse a un uniforme nazi- y apuntó: "Está loco, definitivamente no está bien conectado. Cinco esposas después, odia a cualquiera que tenga éxito".
La idea de la caja no era nueva. En el año 2006, Sharon admitió que le enviaba materia fecal a periodistas que insultaban a su familia. Aun así, esta vez decidió no hacerlo. "Incluso eso sería un desperdicio. Es insignificante. Además, cuando alguien muere, tiene una familia… no haces eso”, concluyó.









