A casi medio año de la muerte de Ozzy Osbourne, sus fans y sus familiares lo siguen recordando. Esta vez fue su esposa, Sharon Osbourne, quien reveló cómo fueron los últimos minutos de su vida. En el programa Piers Morgan Uncensored, habló de cómo está atravesando el duelo, del miedo que sintió cuando Ozzy decidió hacer su concierto de despedida y también de las últimas palabras que su marido le dijo antes de su deceso.
El exlíder de Black Sabbath falleció el 22 de julio de 2025 y, en la madrugada previa a su muerte, “estuvo yendo y viniendo del baño toda la noche”, contó Sharon, quien reveló que le pidió que se despertara alrededor de las 4 de la mañana. Su respuesta fue: “Le dije: ‘Ya estoy despierta, me has despertado’”. El cantante parecía saber que debía despedirse del gran amor de su vida y así, “él dijo: ‘Bésame’, y luego dijo: ‘Abrázame fuerte’”.
El relato de Sharon también revela que, luego de ese momento de amor, “bajó, hizo ejercicio durante 20 minutos y falleció”. A pesar de haberlo acompañado hasta el final y en los momentos más complejos de su vida, la esposa de Ozzy reflexionó: “No puedo evitar preguntarme si debería haberlo hecho, si podría haberlo hecho. Si tan solo le hubiera dicho que lo amaba más. Si tan solo lo hubiera abrazado más fuerte”.
Osbourne murió de un infarto, pero su cuerpo se encontraba fuertemente deteriorado por el párkinson desde hacía tiempo. En sus últimos días, había estado soñando con personas que no conocía, según agregó la viuda. “Le pregunté: ‘¿Qué tipo de gente?’. Él respondió: ‘Toda gente diferente. Sigo caminando y caminando, y veo a toda esta gente diferente cada noche. Vuelvo allí y veo a esta gente, y ellos me miran a mí, y nadie dice nada’. Y él lo supo. Estaba listo”.
Ozzy Osbourne reveló cómo vivió el último show de su vida
A través de su nueva autobiografía titulada Last Rites, que fue publicada el 7 de octubre, el músico habló de su última vez en el escenario. Ozzy cónto que, pese a su deteriorado estado de salud, se propuso llegar al show: "Tres días después de llegar a Inglaterra volví al hospital. Mi presión me tuvo ocho días internado. Cada noche pensaba: ‘No puedo hacerlo’. Pero Sharon sabía que sí lo haría. Me conoce mejor que yo mismo".
Osbourne describió el momento como una comunión con su público. "Alguien dijo que era como asistir a mi propio velorio, lo cual sería algo muy metal", dijo. "Pero no se sintió así. Había tanto amor en ese estadio… Me caían las lágrimas, pero me sentía elevado. He tenido tanta suerte de tener fans tan maravillosos. Dios los bendiga a todos".









