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Cobertura fotográfica: Laia López Franch

La jornada inaugural del festival de Benicàssim, que celebra su vigésimo aniversario, tuvo entre sus protagonistas a James, Klaxons y Tinie Tempah. Éste primer día, en el que la programación es algo más corta que la de fechas venideras, con uno de los tres escenarios sin actividad, recibió en el recinto un elevado número de público -por encima de veinte mil personas- inglés, dado que la gente de los alrededores espera al fin de semana para desplazarse y comprarse el ticket.

A las ocho de la tarde, ya nos encontramos con el primer plato fuerte y una de las bandas representantes del brit pop. Género bandera tantos años del festival, que en las últimas ediciones va dejando paso a músicas de un tinte pop más comercial, como el de la multiinstrumentista, Ellie Goulding, programada también para la madrugada de éste primer día.

Grandes éxitos de James

James llegaban a Benicàssim aprovechando la gira de presentación de su último disco, Le Petit Mort (2014). Concierto de algo más de una hora -de hecho sobrepasaron el tiempo estipulado por la organización, pero, como ellos mismos dijeron, “somos James, y James siempre improvisa”- en el que Tim Booth y su banda intercalaron cuatro de las nuevas composiciones. Entre ellas sus dos singles hasta la fecha, “Moving On” y “Walk Like You“, en un show en el que el peso recayó sobre sus himnos.

La banda de Manchester, con el cantante en plena forma, viviendo y sintiendo sus temas como el primer día -o al menos es lo que hace parecer su espasmódica forma de bailar-, fue congregando gente en una explanada que vio incrementada su comunión con la banda según tocaban piezas como “Getting Away With It” o “Tomorrow“.

Para el final del concierto, quedaron una versión algo falta de fuerza de “Sometimes“, en la que Tim bajó a saludar a las primeras filas; y clásicos como “Laid” y “Sit Down“, “tema folk que representa el modo de vida inglés” como el propio vocalista aseveró.

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Klaxons, puro festival

De nuevo en el escenario Maravillas, que acapara la principal actividad en el recinto -antaño llegó a reunir cuarenta mil personas para conciertos como el de Radiohead o Lou Reed– llegaba el momento de disfrutar del electrorock de Klaxons.
Ya no tan jóvenes como en su primera visita allá por 2007, y de hecho unos veteranos de Benicàssim como recordó el cantante principal del grupo, Jamie Reynolds, en su visita al certamen por cuarta oportunidad.

Con la temperatura subiendo, a pesar de que llegaba la noche, y con cada vez más torsos descubiertos -rosados torsos ingleses, a los que el sol no les acaba de sentar bien- llegaban las primeras carreras ante los acordes del tema inicial de los londinenses, “New Reality“.

Seguidamente, “Atlantis to Interzone“, uno de los primeros éxitos del grupo. Así uno tras otro fueron cayendo los hits, entre los que claramente quedaban diferenciados las canciones de su primer álbum, Myths of the Near Future (2007), con un sonido estridente en el que las guitarras adquieren mayor peso; con los temas de discos posteriores, enfocados para la pista de baile, con melodías menos novedosas, lo que les hace perder relevancia y diferenciación, aunque bien pudieran parecer más efectivas.

Completamente de blanco uniformado, la banda también llegaba al festival con nuevo trabajo bajo el brazo -presentaban Love Frequency– del que fueron dejando caer sus piezas más bailables como “There Is no Other Time“, “Children of the Sun” o “Rythm Of Life“.

El pop de Ellie Goulding y el rap de Tinie Tempah fueron los otros dos conciertos que pudieron verse en la primera jornada del FIB. Joven y masiva audiencia para el primero, y algo menor ya que había que ir guardando fuerzas para los siguientes días de festival, en el caso del show del rapero londinense. Quién ofreció un show bien atractivo y colorido (fuego incluído) para la entrada madrugada 2am en el recinto.

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Un total de doce actuaciones

La primera fecha del FIB también tuvo cabida para bandas españolas como Mucho -a primera hora en la escena principal, con cerca de treinta grados a pleno sol- o el show instrumental de Gaf y la Estralla de la Muerte en el escenario FIB Club.