Hoy es imposible imaginar a otro actor que no sea Steve Carell en el rol de Michael Scott, el jefe de The Office. Sin embargo, esto podría haber sido diferente. En diálogo con el podcast Good Hang de Amy Poehler, el aclamado actor contó que alguien le recomendó no audicionar para la serie, pues no había seguridad de que pudiera funcionar.
Recordemos que la versión original de The Office data de 2001 y es de origen británico. Y tenía como protagonista a Ricky Gervais, nada menos. Hacer una remake tenía sus riesgos y no todos confiaban en que fuera a triunfar. De hecho, la misma Poehler confesó que al enterarse de la idea, pensó: “Es terrible. Nadie puede ser tan bueno como Ricky Gervais, nadie puede hacer ese programa”.

Quién le dijo que no audicione
Mientras filmaba Anchorman a mediados de 2003, Carell reveló que Paul Rudd intentó disuadirlo de audicionar para el papel de Michael Scott. "Rudd me apartó y me dijo: 'No lo hagas. No hagas la audición'. Le dije: 'De ninguna manera'". Además de Rudd, Carell afirmó que varias personas en Hollywood le aconsejaron que evitara hacerlo.
Inicialmente, los miedos parecieron estar argumentados. “Nuestro episodio piloto fue el que peor se adaptó a las pruebas en la historia de NBC”, dijo Carell. “La gente lo odió de verdad. Lo odiaron abiertamente. Y no sé muy bien cómo pudo seguir emitiéndose después de eso”. Afortunadamente para él (y para todos), la serie funcionó excelentemente.









