Una de las características de la obra de David Lynch es que nos hace pensar. Sin dudas, cualquiera de sus películas activa la imaginación de su espectador. Y es que a diferencia de muchos cineastas, que prefieren entregar la trama bastante explicada; a él le gusta generar vacíos incómodos. Es por ello que muchas de sus escenas más famosas en producciones como Mulholland Drive o Twin Peaks están llenas de misterio. De hecho, el sentido de tales obras aún sigue abierto a la interpretación. Aquello fascina a muchos y enfurece a otros.

Teniendo en cuenta tales condiciones, el legado de Lynch parece ser perfecto para investigar en la mente de quien lo mira. Pues bien, expertos de Association for Psicological Science aprovecharon tales cualidades de las ficciones del estadounidense para conducir un estudio. El nombre del mismo fue “What David Lynch And Tylenol Can Tell You About The Brain“.

La serie elegida para el experimento fue Rabbits, una de las menos conocidas del director; aunque algunos la recordarán por su inclusión en el universos de la cinta Inland Empire. En esa película animada compuesta por 9 episodios de miniserie se muestra a unos conejos que, al parecer, viven juntos. Los personajes parodian las típicas sitcom anglosajonas donde los diálogos triviales resultan graciosos. Pero, en cambio, las conversaciones entre esos animales resultan absurdas. Hablan pero sin comunicarse y, además, la sombría música de fondo tampoco ayuda. Cuando aparecen las risas pregrabadas de un público imaginario, todo se torna incluso más oscuro.

El estudio en cuestión requirió a un grupo de participantes que escribieran en una hoja todo lo que pensaran que sucedería con su cuerpo tras su muerte. Acto seguido, se les pidió que vean un capítulo de Rabbits. A una parte de los individuos se les suministró una dosis de acetaminofén (parecetamol) y a otra no. Los resultados de esa prueba demostraron que quienes tomaron los analgésicos se vieron menos afectados por esas tareas generadoras de angustia.

Para los más curiosos, compartimos la citada ficción para que puedan evaluar por sí mismos lo perturbador de su contenido.