En el mundo de la televisión Supernatural no es una de esas ficciones que paraliza al mundo y, de hecho, ya muchos sostienen que es hora de darle un cierre. Sin embargo, después de catorce temporadas, hay otras verdades que son innegables. SPN Family es una de los mejores fandom de internet. Jared Padalecki y Jensen Ackles tienen un carisma que solo se opaca por su enorme compromiso social. Productores, guionistas y directores saben mejor que nadie cómo manejar la metadiscursividad de sus relatos, sorprender y tocar las fibras sensibles de sus fanáticos.

Cerca de su final o no, Supernatural se acerca a su episodio número 300 para el cual se animó a lo imposible: traer de regreso a Jeffrey Dean Morgan (John Winchester), a quien no vemos desde hace diez temporadas.

Durante la última edición de San Diego Comic-Con charlamos con Jared Padalecki sobre Sam, sus nuevos desafíos y cómo fue su visita a Buenos Aires.

Sam y Dean se han separado muchísimas veces. ¿En qué creés que se diferencia lo que sucedió durante la décimo tercera y cuarta temporada en donde Dean estaba poseído por un ángel?
Esta vez Sam fue más responsable y, extrañamente, aplomado. Él mismo fue poseído por Lucifer y eso le permitió saber bien con qué estaba lidiando. De hecho, tanto él como Cass [Castiel, Misha Collins] son quienes tienen el conocimiento sobre qué se siente eso. Pero además tuvo en claro que tenían otra responsabilidad: en su búnker estaban viviendo una gran cantidad de cazadores del apocalipsis que querían matar a Michael sin, necesariamente, salvar a Dean. Entonces era responsabilidad de Sam -quien, es el líder de hecho- estar centrado y ser metódico, tomar una actitud más adulta y sabia. ¡Ojalá pudiera decir lo mismo de Jared! [risas] Esta temporada vemos a un Sam cool, metódico, pensativo, muy estresado y hasta sin tiempo de afeitarse.

Ya conociendo la experiencia de Sam, ¿cuáles creés que van a ser las consecuencias emocionales que Dean tiene que afrontar por haber estado poseído?
Conociendo como conocemos a Dean y por lo que ya vimos, él no va a estar dispuesto a abrirse y hablar de ello. Es más un «¡Oh! Está bien. Sigamos»; por eso cuando lo recuperamos Sam va a insistir en querer hablar con él y Dean no quiere hacerlo. Por ahora vamos a seguir viendo las consecuencias de esto, sin olvidar que todavía tenemos que resolver el tema «Michael».

¿Sam se apoya en alguien o todos se apoyan en Sam?
Creo que todos se apoyan en Sam y él está haciendo todo lo posible. Él solo quería traer a su hermano de vuelta y ayudar a otras personas.

A lo largo de estos años ya han pasado por muchos hitos, ¿cuál es tu meta personal para con el show? ¿Cuánto más lejos querés llegar?
Esa es una muy buena pregunta. Quiero llegar tan lejos y no siento que el show esté muerto. Con mis jefes en esta misma sala, te voy a ser completamente honesto: siempre hay episodios por los que no he estado muy emocionado, otros que me han volado la cabeza y he pensado «¡Qué suerte poder estar en esta serie!». Todavía, aún en esta temporada, encuentro muchos capítulos en los  que pensé «¡Esto es genial!» y creo que hay partes de Sam que quedan por explorar en su relación con Dean, Cass o Jack. Pero también he aprendido muchísimo sobre mí mismo durante todo este tiempo en que he dado vida a Sam y por esto lo disfruto de una manera egoísta. Mientras tengamos una historia que contar vamos a seguir. Y creo que nos vamos a dar cuenta cuando llegue el momento de terminar. Por mi lado, espero falte mucho para eso.

En Argentina hay un gran fanclub de Supernatural. ¿Cómo se siente formar parte de una serie que tiene tantos fanáticos alrededor del mundo?
¡Amo Argentina! Y tengo una historia muy divertida de cuando fui hace ocho años. Fuimos para Año Nuevo con mi hermana. Visitamos el Glaciar, paseamos y fuimos a ver un show de tango. La verdad es que nosotros pagamos por la «Sección B» que está detrás de la «Sección A», que es la más cara. Entonces ahí, delante de mí, estaba Willem Dafoe. ¡No lo podía creer! ¡Soy un gran fan! Así que nos sentamos. Nos trajeron unos tragos y de repente la acomodadora se acerca y nos sienta justo delante de él. Entonces pensé «Esto es muy raro. Soy muy fanático de Willem Dafoe», pero creo que la acomodadora era fanática de Supernatural y por eso nos sentó más adelante, algo así como el lugar de honor. «Perdón Willem ¿Puedo llamarte Willem?» ¡Nah! No le hablé, me puso muy nervioso [risas]. Fue muy divertido. Me encanta Argentina, me siento muy agradecido porque dado a cómo está el mundo hoy -con Netflix y con las cosas que podés encontrar en iTunes y eso- podés ver lo que sea alrededor del mundo. Me siento halagado y muy agradecido. No puedo esperar a volver a visitarlos.