La niñera se convirtió en una sitcom adorada. La historia de una mujer fanática de la moda que se convierte en niñera por accidente, termina enamorándose de su jefe y tiene una manera muy poco convencional de cuidar a los niños conquistó a los televidentes cuando se estrenó en 1993 y, hasta el día de hoy, continúa vigente. Más allá del carisma de Fran Drescher —protagonista y creadora del programa junto a Peter Marc Jacobson— para desarrollar el personaje, la clave de la serie estuvo en el puntapié inicial de su premisa.
Sobre ello habló la actriz en una entrevista con People. Drescher recordó que la idea llegó a ella durante una estadía en Londres, cuando visitaba a la icónica modelo Twiggy. Su amiga le pidió que se quedara con su hija de 12 años, así que la llevó a pasear por la capital. Allí ocurrió el episodio clave: “De repente me dice: ‘Fran, mis zapatos nuevos me están lastimando’. Y yo pensé: ‘¿Por qué me lo dice a mí? ¿Quiere que la lleve a su casa? Porque todavía no estoy lista’”.

Acto seguido, el consejo de Drescher para la niña fue que caminara sobre sus talones, pero la segunda se dio cuenta de que eso arruinaría sus zapatos. “No me pude sacar de la cabeza esta relación poco ortodoxa entre un niño y un adulto. Porque yo no le estaba diciendo lo que era bueno para ella, sino lo que era bueno para mí. Yo no quería sacrificar mi tarde por ella; quería que se le rompieran los zapatos para poder seguir paseando por Londres”, reflexionó.
Este episodio fue el disparador de la idea que Drescher le planteó a Peter Marc Jacobson: “¿Qué te parece si hacemos un spin-off de La novicia rebelde, solo que en vez de Julie Andrews estaría yo?”. Lo cierto es que Twiggy no solo fue parte del origen del show, sino también una influencia directa en la construcción del personaje de Fran, ya que la moda y el estilo son elementos fundamentales de la serie. De hecho, como primera inspiración para la protagonista, Drescher tomó a la actriz y modelo británica tras aquella visita a su casa en Londres.









