Foto: Netflix

El cine y las series son parte de la ficción pero esto no quiere decir que no incidan (a veces) en el comportamiento de los espectadores. Muchos ejemplos hay de personajes cinematográficos que se terminan convirtiendo en modelos de comportamiento o estereotipos; pensemos, por ejemplo, en James Dean.

¿Qué pasa cuando los modelos o comportamientos exhibidos por el cine y la televisión pueden ser «malos ejemplos» para los espectadores?

Esto es lo que planteó la ONG antitabaco Truth Initiative al reparar en los contenidos de Netflix y percibir que el consumo en ciertas series es bastante elevado. Muchas veces el cigarrillo se convierte en un condimentos fundamental para ciertos personajes o para la pintura de una época. Estos son casos de films como Constantine (2005) o series como Mad Men o Peaky Blinders.

La ONG ha puesto el ojo sobre todo en los programas que son dirigidos a un público de entre 15 y 24 años y resultó que la serie original de Netflix con más apariciones de cigarrillos es Stranger Things, especialmente en su segunda temporada.

Desde su cuenta en Twitter, Truth Initiative argumentó:

«El tabaco es malo y, cuando se retrata de forma positiva en la pantalla, puede influir perjudicialmente a los jóvenes.»

La serie de ciencia ficción acaba de estrenar su tercera temporada y los resultados de este estudio han sido lanzado en manera conjunta con el estreno de la serie. Stranger Things es cierto que apunta a un público adolescente y joven, pero no hay que olvidar que está situada en los años 80. Y, así como los vestuarios, las locaciones y la música tienen coincidencia con la época, el cigarrillo se vuelve un elemento más de esta pintura de época.

Preocupados por la salud y la prevención de esta adicción la ONG explicó:

“Sobre la base de la audiencia estimada de estos programas, los resultados sugieren que aproximadamente 28 millones de jóvenes fueron expuestos al tabaco a través de programas de televisión y streaming más populares. Esa exposición es una preocupación importante para la salud pública, porque ver el consumo de tabaco en los medios de entretenimiento es un factor crítico asociado con los jóvenes que comienzan a fumar.”

Así es que Netflix se comprometió a disminuir el uso de los personajes de ficción del cigarrillo.