The Chilling Adventures of Sabrina, la adaptación que hizo Netflix de la historia de la bruja adolescente Sabrina, ha sido una de las ficciones más consumidas en estas épocas de Halloween y también de las más habladas. Si bien no apunta a ser aterrorizadora como The Haunting of Hill House, sí trabaja permanentemente con la iglesia satánica y el culto al “Señor Oscuro”.

La seria ha sido bastante bien recibida, aunque una de las críticas más generalizadas fuera que Salem, el gato negro que acompaña a la joven bruja no hable, tal como lo hacía en la serie de los ’90. Su director explicó por qué este Salem no tiene nada que ver con el de la serie transmitida por Nickelodeon, pero ahora parece que tendrá que explicar un dato más de la serie, un poco más complicado. Es que al estar tan presente el ocultismo en esta serie, una iglesia llamada El Templo Satánico denunció que se estaban metiendo con su propiedad intelectual.

Más específicamente, Lucien Greaves, cofundador de esta iglesia satánica, mostró en su cuenta de Twitter cómo los creadores de esta serie estaban utilizando una de sus principales figuras de culto, Baphomet. No sólo que esta figura es una marca registrada de la iglesia, literalmente, sino que además, en la serie, se refiere a cultos caníbales, algo que El Templo Satánico está prohibido.

“Sí, tomaremos acciones legales sobre The Chilling Adventures of Sabrina ya que se han apropiado del diseño registrado de nuestro monumento para promover su estúpida ficción satánica”, fueron las palabras de Greaves, quien también compartió ambas imágenes, comprobando que la serie estaba de hecho utilizando este monumento.

Ni el creador de la serie ni Netflix ha contestado las denuncias en la web y restará esperar para ver si el conflicto se lleva o no a la justicia.