Muchas veces, la corrección política no nos permite decir lo que pensamos, en especial cuando se trata de dar opiniones negativas sobre el trabajo de un colega. Hollywood es un mundo en el que estas reglas están bastante claras y la mayoría de los actores y directores prefieren respetarlas, ser diplomáticos y así evitar problemas. Este no es el caso de Elijah Wood, quien se animó a decir qué película borraría de la historia del cine durante su aparición en el evento Celebrity Movie Fights Live! en 2017. Su respuesta fue contundente y apuntó al film familiar Charlie y la fábrica de chocolate (2005), dirigido por Tim Burton.
Esta película, protagonizada por Johnny Depp, está basada en la obra literaria de Roald Dahl y funcionó como remake del film de 1971 Willy Wonka y la fábrica de chocolate, protagonizado por Gene Wilder, que se convirtió en un clásico del cine infantil. Por eso, el actor dijo: “La mayoría de los remakes, por naturaleza, no justifican su existencia. Hay muchas excepciones, y creo que si vas a rehacer una película debería ser para aportar algo nuevo o para dar una interpretación completamente distinta, pero esa versión no hizo nada de eso. Arruinó el libro y arruinó la versión original. No tiene magia”.

El aspecto que más molestó a Wood de esta nueva versión es el personaje principal: el excéntrico chocolatero que invita a un grupo de niños y a sus padres a visitar su fabulosa fábrica de dulces, repleta de trampas, y que finalmente se presenta como una prueba de heroísmo y moral. Depp encarna a un personaje aniñado, con un padre que durante su niñez fue duro con él y que, por ese motivo, se ha convertido en un adulto extraño, aislado y malvado con otros niños. “La versión de Willy Wonka en la película de Tim Burton es atroz, aterradora, pervertida y extraña. No hay nada puro o hermoso”, fueron las palabras del actor.
Finalmente, reconoció que Burton sí hizo nuevos aportes a la obra original, aunque para él no fueron los correctos, ya que cambian la dirección de la historia original. “Fue una decisión audaz, no digo que no fuera en una buena dirección. Pero creo que no le dio en el blanco. Es una película perturbadora e infeliz”. En defensa de Burton, puede decirse que imprimió su estilo autoral al crear un personaje marginal, incomprendido y con muchas oscuridades en su pasado y en su forma de ser. Además, en lo que respecta al diseño de producción, se trata de una película sumamente ambiciosa que no deja de sorprender visualmente en ningún momento.









