El Lollapalooza es, para muchos artistas y bandas, una oportunidad de mostrar su música a un público diverso y heterogéneo. Además de servir como escenario para figuras consagradas de la industria, el evento creado por Perry Farrell funciona también como una ventana para proyectos que, de otro modo, tal vez nunca hubieran llegado a una audiencia tan amplia.
Este fin de semana tuvo lugar una nueva edición del festival en el Hipódromo de San Isidro, consolidándose como un clásico de la agenda local. Por segundo año consecutivo como auto oficial, Citroën llevó su stand a uno de los puntos centrales del predio. En ese contexto, la marca presentó el nuevo C4 Híbrido, un modelo que también hizo su debut en el festival y que combina el ADN de la firma con una tecnología híbrida accesible, orientada a ofrecer una experiencia más suave, silenciosa y eficiente en el uso cotidiano.

De esta manera, el Lollapalooza Argentina 2026 se consolidó también como una plataforma de presentación para nuevas propuestas, tanto dentro como fuera del escenario. En paralelo a los shows, el espacio de la automotriz funcionó como punto de encuentro y pausa dentro del recorrido del festival, integrando entretenimiento, interacción y exhibición de producto en un mismo entorno.
A continuación, y de la mano de Citroën, recopilamos a cuatro artistas y bandas que, al igual que el nuevo C4 Híbrido en su debut, no solo se presentaron por primera vez en el festival, sino que también nos hicieron viajar con su propio universo artístico.
Little Boogie
Existe un viejo mito que sostiene que, para causar una buena primera impresión, es necesario un impacto certero y contundente desde el primer momento. Little Boggie, una de las propuestas más interesantes del nuevo rap argentino, pareció tenerlo en cuenta: su presentación en el Perry’s Stage durante la tarde del viernes fue una descarga de adrenalina y éxtasis ante un público fascinado.
Boogie tiró toda la carne al asador: comenzó su show con una pelea entre Vicente Viloni y La Masa —dos de los personajes más queridos de 100% Lucha e íconos de la cultura pop local—, invitó a El Doctor —con quien conforma el dúo “Los Más Odiados”— e hizo un repaso breve pero preciso por los temas más potentes de su catálogo, entre ellos “Okupas”, “Morocha” y “Little Boogie vs el gobierno”, impulsados por el frenesí del momento. La presentación se coronó con su propia versión de “Prohibido” de Callejeros.
Men I Trust
El debut de Men I Trust en el país se hizo desear. Fue en el Lollapalooza Argentina donde la banda canadiense finalmente pudo concretar su visita y establecer un primer contacto con sus fanáticos locales. Más allá de las expectativas, el grupo deslumbró con un set luminoso, cálido y por momentos emotivo, en el que presentó las canciones de su último álbum de estudio, Equus Caballus, junto con otras de su discografía, como la notable “Show Me How”.
En apenas una hora, el conjunto cautivó al público con su dream pop hipnótico, en lo que terminó siendo uno de los shows más íntimos y envolventes de las tres jornadas. Entre sintetizadores suaves, guitarras delicadas y la voz inconfundible de Emma Proulx, el grupo dejó uno de los sets más atmosféricos de todo el festival.
Djo
Para sorpresa de varios distraídos, Djo tuvo uno de los shows más convocantes de la primera jornada del festival. El proyecto liderado por el músico y actor Joe Keery, que se había presentado en C Art Media un día antes, se convirtió en uno de los números más esperados por el público. La expectativa por ver la faceta musical de la estrella de Stranger Things fue alta, y el resultado no defraudó.
Lejos de achicarse ante el grito ensordecedor del público, Keery se subió al escenario con una soltura notable y, junto a su banda, desplegó un indie pop guitarrero y potente, con momentos de psicodelia e introspección. Como era de esperar, interpretaron el hit viral de TikTok “End of Beginning”, con miles de celulares registrando el momento, aunque eso fue apenas una parte de un show sólido y sin fisuras.
Tyler, the Creator
“Se suponía que iba a venir en 2018, pero no vine”, dijo Tyler, the Creator, disculpándose por aquella primera visita fallida ante una multitud que le respondió, en complicidad, con un cariñoso "puto". Tyler se rió de sí mismo y dio paso a uno de los shows más contundentes y enérgicos de toda la edición del Lollapalooza. ¿Lo más llamativo? Estaba completamente solo en el escenario: sin escenografía, sin bailarines, sin visuales impactantes. Solo una actitud avasallante, un carisma desbordante y un hambre escénico pocas veces visto.
En escena, el rapero estadounidense desplegó un set atravesado por su habitual eclecticismo, combinando momentos de intensidad rítmica con pasajes más melódicos, en una propuesta construida sobre la tensión entre el control absoluto y cierta sensación de imprevisibilidad. El eje del show fueron sus dos últimos discos de estudio, Chromakopia y Don’t Tap The Glass, aunque también incluyó joyas de su costado más sensible, como “Are We Still Friends?” y el cierre espectacular con “See You Again”, su exitoso feat junto a Kali Uchis.
A lo largo del show, Tyler, the Creator reafirmó el perfil que lo consolidó como una de las figuras más singulares del hip hop contemporáneo: un artista capaz de moverse entre lo provocador y lo sofisticado, apoyado en una narrativa tanto artística como conceptual cuidadosamente construida y en una presencia escénica sin igual. En ese marco, su paso por el festival saldó una deuda histórica con el público argentino.
Con esta participación, Citroën reafirmó su presencia en uno de los eventos culturales más importantes del año y refuerza su apuesta por una movilidad accesible y eficiente, pensada para las nuevas generaciones. En ese cruce entre música, tecnología y cultura contemporánea, la marca integró sus vehículos dentro de una experiencia más amplia que combina producto, cercanía con el público y experimentación en torno a nuevas formas de habitar la ciudad.









