Desde su primera vez en el país en 1996, AC/DC forjó un vínculo de hierro con el público argentino. Lo consolidó aún más con su paso en 2009 y las históricas presentaciones en River Plate, que quedaron inmortalizadas en CD y DVD. Este martes 31 de marzo, la banda australiana volvió al estadio de Núñez para despedirse —tal vez para siempre— de la audiencia local con una presentación histórica y monumental, a la altura del legado del grupo.
Pasadas apenas las 21 horas, y después de una introducción audiovisual tematizada especialmente para los shows en Argentina, el quinteto encabezado por Brian Johnson y Angus Young subió al escenario ante el grito ensordecedor de 80 mil personas y un acorde acoplado que hizo temblar el suelo. "If You Want Blood (You've Got It)" —clásico de la era junto a Bon Scott— fue la elegida, al igual que en las dos fechas anteriores, para abrir la noche y poner a saltar a la audiencia.
La noche tuvo un condimento especial: el cumpleaños número 71 de Young y la expectativa, influenciada en gran medida por las redes sociales y algunos medios locales, de que miembros de Guns N' Roses —más específicamente Axl Rose y Slash— estarían presentes y subirían al escenario para festejar junto al guitarrista. Aunque el cruce entre ambas bandas no ocurrió en ningún momento, Angus y compañía se valieron por sí mismos con una performance contundente: con algunos momentos bajos, sí, pero sumamente enérgica, más aún teniendo en cuenta que sus dos miembros principales superan ya las siete décadas.


El set de canciones se movió entre clásicos del repertorio del grupo —"Back in Black", "You Shook Me All Night Long", "Highway to Hell", "Shot Down in Flames", "Let There Be Rock" y "Whole Lotta Rosie", entre las más festejadas— y un puñado de canciones de su último disco de estudio, Power Up (2020), que resultaron en los momentos de menor conexión con el público. Si bien"Demon Fire" y "Shot in the Dark" mantienen el mismo ADN blusero de tantas de otras de sus composiciones, no tuvieron ni por cerca el impacto de los temas más antiguos del set.
En "Thunderstruck" bajaron el tempo y fue uno de los momentos donde más se sintió el paso del tiempo, sobre todo en Young, quien tuvo dificultades para ejecutar el riff principal y que por momentos parecía estar sacando la canción de oído por primera vez. Johnson, por su parte, sufrió en "Shoot to Thrill": el registro agudo le resultó imposible de igualar, algo que, a su edad y después de los problemas de salud que atravesó, es más que entendible. De todos modos, logró salir airoso con una versión más contenida.
"Argentina, son los número 1", le dijo Johnson al público con una sonrisa en el rostro después del segundo tema. Es llamativo el nivel de entrega que tanto él como Young mostraron en los tres shows en Buenos Aires. Desde la histórica visita en el 2009 pasaron muchas cosas: pérdidas personales, enfermedades, cambios de formación, nuevos discos, nuevas modas. Y aunque lejos quedó aquella banda con de una potencia avasallante, AC/DC sigue vigente con una identidad invencible, que enarbola la simpleza como fuerza prima y el rock como espacio de encuentro.









