Hierba

Dir: Raúl Perrone

Con las últimas producciones de PerroneP3ND3J05, Ragazzi, Fábula y la incomprendida SAMURAY-S– nos habíamos vuelto a acostumbrar al aparato clásico del cine, a la fotografía monocromática, a la dureza de las expresiones faciales de los actores, a las cumbióperas anudadas, a los trajes de los fantasmas que van y vienen del cuadro como se les plazca. En esta nueva Competencia Argentina del 18º BAFICI, “El Perro” de Ituzaingó estrenó Hierba, un regreso al todo-color de la pantalla grande, una necesidad de pintar un cuadro y permitirle cobrar vida para ser recorrido por personajes que vagabundean, enmudecidos, entre bosques oscuros y arroyos de poco fiar. Perrone retoma sus fantasmas juveniles y los fundidos encadenados de P3ND3J05, para hilar una narrativa dividida en numerosos actos que pasean al espectador por emociones diversas, donde los juegos entre los forcejeos, las conquistas y los disparos –que suenan estrepitosamente dentro de la banda sonora– suponen un ejercicio crítico al grueso de películas del cine independiente emergente de los últimos años. Para Raúl Perrone lo importante no es comprender el cine sino sentirlo y Hierba resulta una obra casi lúdica si de sensaciones se trata, repleta de altibajos narrativos que se desdibujan como pinceladas. Cabe destacar no sólo las acertadas interpretaciones de su elenco predilecto -Dulce Huilen Azul, Guilermo Quinteros, Evelyn Cazal, Néstor Gianotti y Oscar Purita– sino también la construcción y la selección de un diseño sonoro tan particular como anacrónico, donde se funden desde el crepitar de una cinta magnética hasta una cumbia electrónica. Una obra pictórica donde los loops de gestos y palabras acentúan la permanencia del cuadro viviente y advierten una canalización estratégica de todo lo que Perrone admira y recrea. Melina Storani

Para volver a ver:
Sábado 16 – 15:30 hs – Village Recoleta Sala: 5
Lunes 18 – 20:30 hs – Artemultiplex Belgrano Sala: 3

Demon

Dir: Marcin Wrona

Dentro de la categoría de Vanguardia y Género siempre hay posibilidades de encontrarse con un título inesperado. Construida a partir de un guión autosuficiente y de tormentosos escenarios polacos, la última película del recientemente fallecido Marcin Wrona, genera suspenso a partir de sutiles encuadres y ambientes tenebrosos, todo enmarcado dentro de una tradicional boda polaca donde el novio inglés queda como outsider y donde la borrachera empedernida de los invitados confunde y enrosca la trama a tal punto de generar un verdadero híbrido si de cine de género se trata. Basada en una obra de teatro, Demon presenta una piscología entre absurda y extrañamente familiar, donde los sucesos fuertes se desarrollan con extrema rapidez, creando un dinamismo constante que obliga a prestar atención a los detalles que luego resultan insignificantes. Una máquina excavadora, una casa venida a menos que encierra gritos infantiles sofocados y un anormal descubrimiento en el patio trasero de la misma serán los artilugios utilizados por el director y guionista para introducir al novio en una situación sobrenatural que sonsacará lo peor (y lo mejor) de los invitados, que con sus estados de ebriedad también develan puntos a favor de la comedia que llegan a disipar la intriga de la trama principal. La fotografía es exageradamente pulcra, a tal punto que la niebla de las locaciones se funde con los matices de la composición, elaborando una historia sencilla que cuenta con sus breves pero acertados saltos de butaca. Melina Storani

Para volver a ver:
Viernes 15 – 16:45 hs – Village Recoleta Sala: 9
Domingo 17 – 20:30 hs – Village Caballito Sala: 8

Finding Sofía

Dir: Nico Casavecchia

A pesar de sus numerosas caídas en estereotipos de caracterización de personajes y en la conocida tensión que se genera entre personas que no hablan el mismo idioma, Casavecchia pretende que Finding Sofía sea un largometraje para pasarla bien. Quizás lo que resulte más simpático del director sean sus intromisiones animadas que recuerdan a un neonato Wes Anderson y la filosa interpretación de Sofía Brihet, que juega con su naturalidad de Phoebe Buffey y resulta en realidad el personaje que mejor sorprende y el que más sonrisas se lleva, a pesar de su rol “secundario”. El elenco se completa con Sam Huntington como “el norteamericano perdido en tierras latinas” –también productor ejecutivo del proyecto-, Andrea Carballo como una peculiar Sofía y Rafael Spregelburd, que lleva adelante un rol de novio pintor bipolar, anarquista y cínico que sabemos que le queda bien. La trama de la película parte de una breve relación virtual entre Alex (Brooklyn) y Sofía (Tigre) –y lo que ello conlleva a nivel formato, plagando la pantalla de mensajes de chat, búsquedas en Google y compras online, las formas del amor moderno– y de cómo la fórmula chico-yankee-conoce-chica-argentina-extravagante hace que el personaje principal comience a cuestionar los esquemas de su vida y ansiar un cambio de perspectiva. Una borrachera se deriva en un ticket de avión y un falso robo le permite a Alex ser rescatado en Buenos Aires por Sofía y sus concubinos, que con sus actitudes, discusiones y actividades diarias le enseñan una Argentina repleta de lugares comunes pero que entretiene. Quizás sea una de las piezas más lógicas dentro de la programación de Bafici, ya que mantiene las líneas básicas de producción contemporánea y responde bien a una audiencia que, en su mayoría, se ríe y disfruta. Melina Storani

Para volver a ver:
Viernes 15 – 13:15 hs – Village Recoleta Sala: 5
Domingo 17 – 18:35 hs – El Cultural San Martín Sala: 2

The People Garden

Dir: Nadia Litz

La segunda película de la canadiense Nadia Litz forma parte de la competencia internacional del festival. El film relata la historia de Sweetpea, una veinteañera que viaja a Japón para terminar la relación con su novio, Jamie, una estrella de rock que se encuentra filmando un videoclip en una inhóspita reserva natural en el medio de la nada. Al llegar, la protagonista descubre que su novio ha desaparecido, quedando solamente el equipo de filmación y el personal de seguridad quienes le contestan con evasivas acerca del paradero de Jamie. The People Garden es un film con un aura siniestra, emparentada con el surrealismo de David Lynch en su amor por los cabos sueltos y la búsqueda de situaciones que esconden un sentido en su aparente incoherencia. La participación de Pamela Anderson personificando con ironía a una actriz que remite mucho a sí misma le da relieve a una película que se caracteriza por un ritmo pausado y constante desde el principio hasta el final, incluso en momentos donde la trama adquiere grados de intensidad que requerían algún tipo de alteración más contundente entre tanta pasividad. No obstante, la atmósfera malsana de incomodidad constante está muy bien conseguida gracias a la interpretación de Dree Hemingway (Sweetpea) que en todo tiempo se muestra consumida por la desorientación y un entorno amenazante y desconocido. Litz sabe aprovechar el paisaje natural en el que se desarrolla la acción, potenciando el jugo de luces y sombras que se genera en un bosque con mucha vegetación y acentuando el contraste entre la fragilidad de su protagonista femenina y la inmensidad que la rodea. Federico del Val

Para volver a ver:
Viernes 15 – 15:05 hs – Village Recoleta Sala: 6
Domingo 17 – 22:30 hs – Village Recoleta Sala: 6

the people garden Nadia Litz

Las plantas

Dir: Roberto Doveris

Este largometraje chileno, partícipe de la Competencia Latinoamericana de esta edición de BAFICI, ya ha circulado por los Festivales de Valdivia y la Berlinale. La cantautora argentina Violeta Castillo interpreta a Florencia, una adolescente fanática de los cómics y los videojuegos que vive una situación extraordinaria: una madre chilena internada 24/7 en un hospital en medio de su lucha contra el cáncer, un padre argentino ausente, un tío distraído y un hermano mayor en estado vegetativo. Cuando la protagonista descubre un cómic discontinuado titulado como la película que propone que el reino vegetal se apodera de los cuerpos de los humanos mientras éstos duermen, la trama comienza a incorporar sutilezas –sobre todo a nivel fotográfico y sonoro- que generan dudas constantes acerca de lo que se avecina. Además de que su círculo familiar sea evidentemente disfuncional, Florencia es un personaje especial: en su escapatoria de la realidad gris que la oprime, juega y manipula a los hombres en medio de un despertar sexual plagado de provocaciones online, se disfraza y asiste a las Comic-Con como sus personajes favoritos y se hace cargo de su hermano como si fuese su última tarea en el mundo. Pero a pesar de sus responsabilidades obligadas, Flor es joven, es ingenua, es insegura y está triste, se le nota en los ojos. Y además Flor no llora, sino que por el contrario, opta por mantenerse apartada de sus emociones, incluso cuando empieza a temer que las plantas de su casa de apoderen del cuerpo inmóvil de su hermano. Los reflejos en vidrios y espejos juegan papel especial en la composición fotográfica, así como también los desnudos cuidadísimos y los planos claroscuros donde las ramas y las hojas de los vegetales acechan desde el patio. Hacia el final de la película Florencia se libera, corporal y sentimentalmente y a pesar de que su vida no se transforme demasiado, hay algo en su rostro que devela una importante lección. Melina Storani

Para volver a ver:
Martes 19 – 18:30 hs – Village Caballito Sala: 7
Jueves 21 – 16:00 hs – El Cultural San Martín Sala: 2

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