Sirat es una de las películas que compite este año en los Premios Oscar en la categoría Mejor película internacional. El film español dirigido por Oliver Laxe ya tuvo un intenso recorrido por festivales y no ha dejado indiferente a ningún espectador, ni siquiera a aquellos que lo criticaron por la extrema incomodidad que genera.
En el marco de las dos nominaciones con las que cuenta la película en los premios de la Academia, Laxe visitó el programa de televisión La revuelta y habló de sus expectativas en torno a la llegada a la alfombra roja. En ese contexto, al referirse a algunas de las estrellas por las que siente particular interés, mencionó a Paul Thomas Anderson, quien este año compite con uno de los platos fuertes de la premiación: Una batalla tras otra.

El director español aprovechó para revelar que Anderson vio su película y la consideró material digno de ser visto en pantalla grande. Pese a haber comenzado el visionado en su cama, decidió prestarle mayor atención y respetar el formato que esta obra de gran impacto sonoro y visual requiere. "Dice que estaba viendo Sirat en su cama (tiene una televisión allí) y… bueno, esto nos lo hemos tomado como un piropo: en el minuto 10 dijo ‘Uy’. Pausa, se vistió y se fue a… tiene un cine en la parte de abajo de su casa. Dijo ‘esto hay que verlo bien’", relató Laxe.
Sirat no solo compite por el premio a Mejor película internacional, sino que también se encuentra nominada a Mejor sonido, categoría en la que se enfrentará a Una batalla tras otra. En este sentido, el film hizo historia, ya que se trata de la primera vez que un equipo íntegramente femenino está nominado en esta categoría. La película logra destacarse en este apartado, sobre todo, gracias a las primeras secuencias que transcurren en una rave en el desierto de Marruecos.

Cómo es Sirat
Esta es una película incómodamente peculiar. Lo que parece una idea de fuerte originalidad en el primer acto del film, luego deriva en la estructura de una historia de aventuras y de camino del héroe que, en algunos momentos, no ofrece más que tedio. Sirat es una película visual y sonoramente impactante —he aquí su cualidad más destacada— y también un verdadero descenso a la locura y a la desesperación, tanto para los personajes como para el espectador.
La historia comienza en una rave en el desierto de Marruecos, donde personas bailan sin parar entre las montañas y el sol implacable. Entre ellas hay un hombre junto a su hijo, que busca a su otra hija, a quien él cree que podría encontrar en estas fiestas. A partir de allí, inicia un viaje junto a un grupo de ravers que lo acompañarán en la búsqueda, un recorrido atravesado por la tragedia, la incomodidad física y conflictos sociopolíticos.









