El pasado 16 de enero Netflix estrenó El botín, su nueva película protagonizada por una de las duplas más queridas de Hollywood: Matt Damon y Ben Affleck. Dirigida por Joe Carnahan, la cinta sigue a un grupo de policías de Miami cuya relación comienza a resquebrajarse tras descubrir millones de dólares en efectivo en un escondite abandonado.
Recientemente, y como parte de la promoción del film, Damon hizo unas declaraciones que aumentaron el ya existente disgusto con Netflix, plataforma a la cual algunos directamente acusan de estar "matando el cine". Damon habló sobre cómo se realiza una producción para el gigante de la N y lo que reveló generó indignación.
Así lo explicó:
"El modo estándar para hacer una película de acción que nosotros aprendimos tenía tres secuencias de gran despliegue distribuidas a lo largo del film. Una en el primer acto, otra en el segundo y otra en el tercero. En la última tenías que poner la mayor cantidad de dinero del presupuesto porque era el final. Ahora plantean cosas como: '¿Podemos tener una secuencia de acción en los primeros cinco minutos del film? Para que los espectadores se queden. Y no estaría mal si repitieran la trama de la película tres o cuatro veces en los diálogos, porque la gente está usando el teléfono al mismo tiempo que la está viendo'”.
El actor lo contó entre risas, pero resulta indignante. Que un guion deba reiterar el plot una y otra vez para los "distraídos" que eligen pasar tiempo en su celular en vez de mirar la película a la que le dieron click voluntariamente, roza lo absurdo. Esta es una de las tantas razones por las que Netflix ha ido perdiendo credibilidad entre los amantes del séptimo arte.









